El error de Câmara, con recadito por radio, supone un golpe importante para el campeonato

El piloto búlgaro Nikola Tsolov ha sumado una nueva victoria en las calles del Principado, siendo esta la tercera consecutiva que logra en este escenario, pero la primera que consigue a los mandos de un monoplaza de Fórmula 2. La carrera se decantó a su favor tras un fallo crucial del hasta entonces líder de la prueba, Rafael Câmara, quien cometió un error definitivo tras las paradas en boxes que le entregó el triunfo al integrante de Campos Racing. Con este resultado y el hecho de que Gabriele Minì finalizara fuera de la zona de puntos, Tsolov da un salto de gigante en la clasificación general, situándose a tan solo un punto de diferencia del liderato.
La cita dominical comenzó condicionada por las penalizaciones previas de la parrilla, que obligaron a Kush Maini y a Joshua Duerksen a arrancar desde la novena y decimoctava plaza, respectivamente. En el momento de la salida, la gran mayoría de los pilotos se decantó por la estrategia del neumático blando, mientras que Sebastián Montoya, Rafael Villagómez, Emerson Fittipaldi y Laurens van Hoepen intentaron ganar terreno montando el compuesto superblando, aunque la jugada no surtió efecto. La arrancada se ejecutó de forma limpia, con la única excepción del coche de Alex Dunne, que se saltó el vértice de la primera curva, mientras Rafael Câmara defendía con éxito la primera posición ante el acoso de Tsolov. Por su parte, Martinius Stenshorne tampoco trazó correctamente el primer viraje, lo que le hizo caer a la sexta plaza y permitió ganar un puesto tanto a Dino Beganovic como a Gabriele Minì, cuarto y quinto respectivamente. En la parte trasera, Mari Boya completó unos buenos metros iniciales al avanzar desde la decimosexta hasta la vigesimotercera posición.
La obligatoria gestión de los neumáticos superblandos provocó los primeros movimientos prematuros en los boxes. Montoya y Van Hoepen realizaron su parada en la vuelta 7 para colocar la goma blanda e intentar la remontada en una prueba programada a 42 giros. Poco después, Villagómez también se vio obligado a pasar por el Pit-Lane, aunque en su caso se debió a la necesidad de sustituir el alerón delantero tras sufrir un toque con Joshua Duerksen, regresando a la pista sin retirar el neumático morado. Mientras tanto, en la parte delantera, el grupo comenzó a estirarse para evitar el tráfico antes de las paradas críticas; hacia la vuelta 20, Câmara impuso un fuerte ritmo que le permitió descolgar a Tsolov a casi dos segundos de distancia.
El punto de inflexión estratégico lo inició Gabriele Minì al convertirse en el primero de los cinco mejores en cambiar de neumáticos, una decisión que demostró ser equivocada. Su detención fue algo lenta y, debido a la enorme dificultad general de la parrilla para calentar los neumáticos nuevos, el italiano perdió su posición en favor de Fittipaldi y Montoya, quedando encajonado justo detrás de Roman Bilinski. Una situación idéntica afectó a Noel León y Tasanapol Inthraphuvasak en la vuelta 27, quienes también se vieron superados por Fittipaldi y Montoya tras sus paradas, al tiempo que se confirmaba una penalización de diez segundos para Nicolás Varrone por exceder los límites de la pista. Por el contrario, Dino Beganovic acertó de pleno con su parada e ingresó a la pista por delante de todo este grupo perseguidor.
El drama definitivo de la carrera se desató entre las vueltas 32 y 33. Tsolov y Stenshorne realizaron sus paradas en el giro 32; el de Campos Racing logró reincorporarse por delante del grupo conflictivo, mientras que el de Rodin Motorsport lo hizo por detrás de Beganovic. En la vuelta siguiente, Câmara y Dunne enfilaron la calle de boxes. Aunque el brasileño logró mantener el liderato virtual tras salir a la pista, su monoplaza comenzó a rodar a una velocidad inusualmente lenta. Tsolov aprovechó de inmediato la situación para echarse encima de su rival y, al llegar a la frenada de Santa Devota, Câmara se pasó de largo debido a aparentes problemas mecánicos, viéndose obligado a abandonar la carrera.
Para retirar el coche de Câmara se desplegó el coche de seguridad virtual (VSC), un periodo que Ritomo Miyata aprovechó para realizar su parada, colocándose en una situación idónea para pelear por el ‘top 5’. Sin embargo, la dirección de carrera anotó que Miyata, Mari Boya y Colton Herta no respetaron el procedimiento de velocidad bajo el VSC, lo que se tradujo en sanciones de cinco segundos para el piloto español y diez segundos para el estadounidense.
La última vuelta resolvió las posiciones definitivas del podio en Mónaco. Con Tsolov cruzando la meta en solitario para certificar su triunfo y Alex Dunne consolidado en la segunda plaza, la emoción se centró en la tercera posición. Kush Maini, que había estirado su parada hasta el penúltimo giro junto a Boya, regresó a la pista en el tercer lugar, pero con los neumáticos completamente fríos y bajo la presión asfixiante de Beganovic. En los metros finales, ambos pilotos se saltaron la chicane del túnel en plena disputa; finalmente, el piloto de DAMS cruzó la meta en el tercer escalón del podio en una maniobra que los comisarios no consideraron necesario investigar. Maini concluyó en la cuarta plaza, por delante de un Stenshorne que le arrebató la quinta posición a Miyata en la última curva del circuito. Las posiciones con derecho a puntos las completaron Fittipaldi, Montoya, León y Bilinski, mientras que Mari Boya cayó relegado a la decimosexta posición una vez aplicada su penalización de tiempo.
Así está el campeonato
- Gabriele Minì (MP Motorsport) 63 puntos
- Nikola Tsolov (Campos Racing) 62 ptos
- Martinius Stenshorne (Rodin Motorsport) 48 ptos
- Alex Dunne (Rodin Motorsport) 48 ptos
- Noel León (Campos Racing) 45 ptos
- Dino Beganovic (DAMS Lucas Oil) 43 ptos
- Rafael Câmara (Invicta Racing) 39 ptos
- Laurens van Hoepen (Trident) 33 ptos
- Ritomo Miyata (Hitech) 30 ptos
- Kush Maini (ART Grand Prix) 28 ptos
20. Mari Boya (Prema Racing) 1o ptos

