Máxima igualdad mínimas diferencias, una clasificación brutal rozando los muros de las calles monegasca
Si algo le faltaba a Antonelli para cargarse de razón en este arranque dominante de Mundial era precisamente esto, una pole en el GP de Mónaco contra los campeones de esta parrilla y los grandes clasificadores y especialistas de Montecarlo. La pole pudo ser para Verstappen tras una vuelta espectacular ligeramente empañada por el segundo sector, y también para Hamilton, que se ha vuelto a reencontrar con su mejor versión con el fin de los coches de efecto suelo. Quizás debió ser para Leclerc, el príncipe del Principado, buscó los límites como el piloto ardiente y extremo a una vuelta y los encontró de camino a la piscina, tocó los muros y marró su última vuelta. Pero no, el líder del Mundial y ganador de los últimos cuatro grandes premios batió a todas las estrellas de este firmamento.
El italiano de 19 años tiene un coche superior, pero demuestra también que está en un estado de inspiración absoluto. “Fue una vuelta mágica”, dijo, para batir por 43 milésimas a Verstappen en una Q3 memorable hasta que salió la bandera amarilla final por exceso de arrojo de Leclerc. No se podía esperar otra cosa del monegasco. Pero ni subiéndose por las paredes dio para contener al Mercedes de Kimi. Castigó con cuatro décimas a Russell (6º), separado por los Red Bull y los Ferrari. El McLaren cayó más allá del medio segundo y todas las demás escuderías se fueron por encima del segundo. La F1 de dos velocidades es una realidad.
Sainz saldrá 12º, es la posición en la que ha terminado todos los entrenamientos libres y reafirma que Williams se acerca a los puntos por consistencia, pero siempre tiene rivales diferentes alrededor. En Montecarlo falló Colapinto, dejó un hueco en la Q3 que fue a parar al RB de Lawson. Por lo demás, no hubo grandes sorpresas. Cuanto más se rueda, más cerca termina cada piloto de su posición natural. Llamó la atención, si acaso, que Audi cayera hacia atrás en las vueltas clave cuando se habían asomado al top-10 durante el fin de semana. Bortoleto entró en la Q2, pero no pudo participar tras romper la suspensión delantera con un beso al muro en la salida del túnel.
En la Q1, Cadillac tumbó a los Aston Martin. Ese duelo doloroso por evitar el farolillo rojo entre dos fabricantes icónicos no ha existido en Mónaco. El AMR26 muestra su peor cara y Alonso solo pudo batir a Stroll con una buena vuelta en el plano individual, pero poco relevante en una parrilla que va a otra velocidad y que no espera al Aston. Saldrá 21º. En ese bonito duelo entre gigantes y Antonelli faltaba el cuarto campeón de esta parrilla descompensada.
Vía As.com

