Hat-trick de Antonelli por delante de Norris y Piastri. Verstappen (5º) salvó un trompo al inicio y Leclerc (6º), otro al final. Buen resultado para Sainz (9º). Alonso, 15º
Tanto se habló de lluvia en la previa que McLaren buscó lo que no había en el cielo, retrasó torpemente la parada de Norris y regalaron un ‘undercut’ a Antonelli. El líder del Mundial, que no necesita esta clase de obsequios, remató en el GP de Miami su tercera victoria consecutiva en pleno descalabro de Russell. Piastri completó el podio tras un violento trompo de Leclerc, en plena batalla, en la última vuelta. Y todo en un domingo electrizante, sin rayos, que también se saldó con puntos para un sólido Carlos Sainz (9º).
La salida fue magnífica, pura agresividad. Antonelli y Verstappen se quedaron clavados, como se podía prever, y les atacaron Leclerc por fuera y Norris por dentro. El cerrojazo de Max a Lando fue suficiente para contenerlo, pero el Ferrari se abría con mucha mejor inercia camino de la curva uno. Kimi y Max se pasaron de frenada y Charles trazó limpio y seguro para amarrar el liderato. Aún tendría un pequeño susto: Verstappen trató de defenderse y acabó trompeando en la curva dos. Pero hasta el trompo le salió en verso: giró 360 grados y recuperó la verticalidad sin perder muchas posiciones. Cayó al décimo puesto y se puso a remontar a su estilo, un tanto pasado de vueltas.
El safety car salió en la vuelta seis por accidentes no relacionados de Hadjar (solo contra el muro en la zona lenta) y Gasly, que dio una vuelta de campana sin consecuencias tras un toque de Lawson. Leclerc defendió la resalida, pero los highlights de este Ferrari no van más allá de la arrancada. Charles fue peleón, intentó lo que pudo, pero fue perdiendo posiciones en la pista (contra Lando y Kimi) y también en el muro, por un incomprensible undercut de Russell que le obligó a remontar tras un lento cambio de ruedas.
Verstappen fue el único de los de delante que cambió ruedas durante el coche de seguridad y eso le permitió recuperar posiciones en la sombra y alcanzar la tercera plaza. Aunque con unos duros tan gastados, no podría reengancharse a la lucha por el triunfo. Ni siquiera para defender el podio: Leclerc le rebasó tras una bonita lucha de calambrazos durante vuelta y media, pero este Ferrari no está para plantar cara a los grandes. Piastri le cazó para cerrar el podio y Charles perdió el control en la última vuelta y cayó hasta la sexta plaza. Russell (4º), que todavía no sabe por dónde vienen las balas. Acabó a más de medio minuto de su compañero de equipo. Y eso que se encontró dos posiciones en la última vuelta.
Podía haber sido un triunfo cómodo de Norris, pero en esos minutos de zozobra a la espera de la lluvia, Mercedes paró antes a Antonelli y consolidó un ‘undercut’ demasiado sencillo. Parecía que el campeón tenía más ritmo, que la superioridad de Mercedes había durado tres carreras, pero una vez se vio detrás, Lando no tuvo recursos para apretar a Kimi, forzar el error o intentar un adelantamiento. No hubo persecución. Antonelli vio primero la bandera a cuadros, celebra su tercera victoria consecutiva y se reafirma como el líder más sólido y menos pensado a estas alturas del Mundial.
Sólidos puntos para Sainz
Colapinto (8º) remató con cuatro puntos su mejor fin de semana como piloto de F1 con un Alpine muy competitivo, líder en solitario de la zona media. Y Williams capitalizó con sus dos coches y con un ritmo razonablemente bueno los abandonos de un Alpine y otro Red Bull. Sainz terminó noveno, se repuso de un feo adelantamiento de Verstappen al inicio que le hizo perder varias posiciones. De hecho, se quedó por detrás de Albon, pero la diferencia de ritmo era insultante y el español pasó al otro Williams para terminar aventajándolo con más de ocho segundos.
Entre tanta negatividad, falta de resultados, expectativas no cumplidas y kilos de más, Williams pone de su parte para resolver los problemas con un paquete de evoluciones que sí ha dado resultados, y Carlos ya tiene cuatro puntos en un arranque de Mundial insuficiente, pero no desastroso. Alonso, por su parte, se peleó contra los Cadillac en el furgón de cola, extendió el primer stint hasta las 41 vueltas y regresó al asfalto con neumáticos blandos, y con dos segundos por vuelta sobre Checo Pérez, para asegurar la 15ª posición. Pobre resultado, digna actuación. Ahora, a Canadá.
Vía As.com foto fórmula1.com

