• Dom. Oct 4th, 2026

La FIA se excusa del caos informático de Sepang: un fallo de software en cadena que nadie previó sobre mojado

La organización admite que la falta de rodaje bajo la lluvia con la actual generación de monoplazas provocó un bloqueo del acelerador por un «efecto acordeón» a baja velocidad.

La FIA se excusa del caos informático de Sepang: un fallo de software en cadena que nadie previó sobre mojado
Momento del máximo caos, con varios coches parados en plena recta de meta. Captura DAZN

La reanudación del Gran Premio en el circuito de Sepang, tras un retraso de 40 minutos debido a la lluvia, dejó una estampa insólita: varios monoplazas (entre ellos los de los contendientes de la primera fila) quedaron completamente detenidos y sin respuesta en el acelerador durante las vueltas de formación. Tras la neutralización con bandera roja y el desconcierto generalizado en la parrilla, la FIA ha salido al paso para explicar las causas exactas del problema técnico.

El origen del fallo: Un código que colapsó a baja velocidad

El desencadenante fue un error en la programación del software de la unidad de potencia, un componente estandarizado y común a toda la parrilla. Según detalló Nikolas Tombazis, máximo responsable de monoplazas del organismo rector, la avería se activó por una desaceleración extrema en cadena dentro del grupo.

Al formarse un «efecto acordeón» sobre el asfalto mojado, algunos coches llegaron prácticamente a detenerse en mitad del trazado. Ese rango de velocidad inédito provocó un fallo informático en el sistema que impidió restablecer la entrega de potencia del motor cuando los pilotos intentaron volver a acelerar.

La falta de pruebas en agua, factor determinante

Tombazis justificó la aparición de este despiste informático por la escasez de rodaje bajo la lluvia acumulada a lo largo del año. Al haber disfrutado de condiciones meteorológicas favorables en los Grandes Premios previos de la temporada, la F1 llegó a esta 16ª prueba sin haber puesto a prueba la electrónica en situaciones tan concretas de marcha lenta sobre mojado.

Desde la federación destacan que, de haber dispuesto de más jornadas de test en estas condiciones, el fallo informático se habría detectado y corregido antes de salir a competición.

Reacción exprés y responsabilidad compartida

Pese a la impaciencia del público en las gradas durante la detención de la prueba, la FIA defendió la celeridad de su departamento técnico. Los ingenieros del organismo tardaron alrededor de 20 minutos en diagnosticar el error, redactar un parche de actualización para el software y enviarlo a las escuderías para su volcado inmediato en las centralitas de los coches.

Finalmente, Tombazis recordó que la elaboración de este código electrónico es un proceso colaborativo en el que participan la propia FIA, el proveedor oficial de la ECU, los fabricantes de motores y los propios equipos. Por ello, remarcó que se trató de una supervisión colectiva de la que nadie se percató de antemano, asumiendo el compromiso de reforzar los controles de software para futuras citas.

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