• sáb. Jul 13th, 2024

Canadá ha sido testigo del podio más laureado de la historia de la Fórmula 1 y será difícil superarlo

Los tres primeros clasificados sumaban un palmarés conjunto nunca antes visto

ImagenEs bien sabido que el Dr. Helmut Marko, el asesor deportivo del equipo Red Bull, nunca deja indiferente a nadie cuando opina. Aunque rara vez se haya caracterizado por su diplomacia, no le suele faltar cierta razón. El podio del Gran Premio de Canadá, pasará a la historia, no sólo por la exhibición de pilotaje dada por sus integrantes, sino por el inigualable palmarés conjunto que atesoraban sus integrantes. Así de directo y ácido fue Marko al describir la situación. «Los jóvenes deberían avergonzarse de sí mismos. Los dos grandes, los únicos que pueden inquietar un poco a Verstappen, suman entre los dos 80 años: ¡Alonso y Hamilton!».

Es una afirmación que sin duda tiene muchos matices, pero en lo fundamental el comentario es acertado. Fue una carrera de poder a poder, de setenta vueltas en modo de clasificación, tal y como la describió Fernando Alonso. Y en los momentos difíciles en esas carreras que no conceden mentalmente ni un respiro, es donde los superclases brillan de forma especial. Porque ir durante 90 minutos rozando muros a más de 200 kilómetros por hora, requiere de unas cualidades que tienen más que ver con la mente que con el talento.

Piloto 10 a tiempo completo

Al margen de mente y talento, el fondo del asunto es la capacidad de soportar el ir al límite de forma permanente sin cometer fallos. El ejemplo más claro en Canadá se vio con George Russell que demostraba tener las facultades para ir igual de rápido que Verstappen, Alonso o Hamilton, pero fue el único de los cuatro que sucumbió a la presión. Es la gran pregunta que ronda sobre el joven británico o cualquiera de los mejores de su generación: ¿tienen la fortaleza mental para ser perfectos de forma sistemática?, ¿en todos los circuitos, en cualquier climatología?. Ahí es donde surgen las dudas con esas promesas a las que no se les puede considerar aún pilotos de élite a tiempo completo.

Como el experto en estadísticas de Fórmula 1 José María Cimadevilla destacaba, los números que atesoran los tres tenores del podio del circuito Gilles Villeneuve son apabullantes: es el podio con más título de pilotos de la historia, igualando al de Australia 2023 y Turquía 2020 con Verstappen (2), Alonso (2) y Hamilton (7). Es también el podio con más victorias con 176 entre los tres (41-32-103). Y por si fuera poco y admitiendo la redundancia, el podio con más podios jamás visto con 383 en total (85-104-194). Se dice pronto.

Es verdad que las estadísticas siempre hay que tomarlas con alfileres, porque comparar épocas distintas de la competición es un poco comparar peras con manzanas. En los años 50 cada año se mataban tres o cuatro pilotos y el mundial se componía de diez carreras escasas frente a las más de veinte de la actualidad. Por tanto, no es justo comparar a un Juan Manuel Fangio con un Lewis Hamilton desde el punto de vista de los datos. Aun así, es innegable que pocas veces se ha juntado tanta grandeza en la misma foto, como la que vimos en el Gran Premio de Canadá.

Lo excepcional del asunto, además no es que Verstappen, por ejemplo, iguale el número de victorias de Ayrton Senna, precisamente por esa disparidad de condiciones mencionada. Lo verdaderamente increíble, es que de los tres pilotos más en forma y brillantes de la actualidad, dos pertenezcan a una generación que en otras épocas llevarían en general disfrutando desde hace un buen tiempo de su jubilación.

Pilotaje sin fisuras

El expiloto irlandés David Kennedy levantó cierta polémica hace poco, al decir que Fernando Alonso no logró la pole position en Mónaco básicamente porque está mayor. Su argumento era que el Alonso de 2012 no habría perdido esa pole frente a Verstappen. Y puede que no le falte razón, porque es posible que el asturiano hace diez años fuera una décima más rápido de lo que lo es en la actualidad. Pero esto es quedarse absolutamente en la anécdota y no ir al fondo. Lo relevante es ver como alguien a los 41 años sigue siendo más rápido que la mayoría de la parrilla, pero sobre todo, es darse cuenta de que ahora es un piloto mucho más completo y como consecuencia de ello, puede elevar a su coche y a su equipo más allá de lo que cualquiera jamás imaginó.

Algo parecido cabe decir de Lewis Hamilton. Puede parecer que en algunos momentos ha estado desaparecido y en muchas ocasiones George Russell se ha ganado el sueldo mejor que él, pero en la reciente resurrección de Mercedes hemos vuelto a ver al Hamilton de las grandes ocasiones. No son casuales los errores recientes de Russell. Hablamos de un piloto de enorme talento, pero al que en cuanto su compañero de equipo se ha enchufado de verdad, le han empezado a aparecer grietas en su edificio.

El fondo del mensaje del Dr. Marko es que la generación de los Russell, Leclerc, Ocon, Sainz o Norris tenían, a estas alturas que haber demostrado alguno de ellos, la excepcionalidad que los convirtiera en némesis de Verstappen. O cuando menos estar a la altura de Alonso y Hamilton. Y siendo todos los mencionados anteriormente y alguno más que nos dejamos, pilotos buenísimos, carecen de momento de ese aura de los elegidos. Véase el caso, por ejemplo, de Lando Norris. El británico es un excampeón mundial de karting y siempre fue visto como una de las promesas llamadas a dominar la categoría. No es que Norris haya decepcionado, pero basta que haya aparecido un debutante como Oscar Piastri poniéndole las cosas difíciles, para que se cuestione si realmente era tan excepcional como apuntaba.

Es cierto que pilotos de la talla de Max Verstappen, Lewis Hamilton o Fernando Alonso sale uno o como mucho dos por década. Pero es igualmente cierto que Verstappen de momento, en su generación, está sólo. El neerlandés está esperando el Hakkinen que tuvo Schumacher o el Prost que tuvo Senna. El relevo de los dos titanes cuarentones que alude el Dr. Helmut Marko está a la espera.

Imagen

Vía ElConfidencial.com

Advertisement
Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *