Abr 232019
 

Un tanque para la ciudad de la velocidad

Resultado de imagen de Cascos pilotos Fórmula 1 2019Puede que sea uno de los últimos legados del desaparecido director de carrera Charlie Whiting, adalid de la protección de la cabeza de los pilotos desde hace una década en la FIA tras los accidentes casi seguidos de Surtees, Massa, María de Villota, Bianchi o Wilson.

El nuevo casco del Mundial de Fórmula 1, obligatorio para todos, se inspira de hecho en aquél muelle que atravesó la visera hasta la ceja del brasileño de Ferrari para rebajar la apertura de la viera 1 centímetro y ganar hueco a la protección antidisparos, que se dice pronto.

Fuego (800 grados), disparo de rifle de aire comprimido, trozos de acero de 10 kilos, proyectiles a 250 km/h… el nuevo casco, ligero, aislado y transpirable, es un auténtico tanque con el que los pilotos pueden sentirse muy seguros en el circuito urbano hoy en día más veloz del calendario (200 km/h de media las carreras sin incidentes por 240 km/h en Monza, autódromo de verdad) y habitualmente lleno de incidentes en sus escasos tres años de vida: Bakú, sede de la cuarta carrera de la temporada.

Una pista en la que el propio Nico Rosberg reconoció pasar miedo en su estreno en 2016: “Se alcanzan los 360 km/h entre muros. Sí, había momentos en los que tenía miedo, porque, a diferencia de otros pilotos, yo no soy un temerario”, aseguró hace unas semanas sobre este trazado sobre el que Valtteri Bottas, entonces en Williams con motor Mercedes, alcanzó los 378 km/h, medidos a final de recta por el propio equipo. Un récord no oficial que supera los 372 km/h que tenía Juan Pablo Montoya en Monza 2005.

UN CIRCUITO PARA LAS SORPRESAS

En 2017 hubo tres coches de seguridad en pista, además de bandera roja y el volantazo de Vettel sobre Hamilton (además de una montonera en F2), mientras que el pasado año salieron dos tras dos accidentes, además del toque brutal de los dos Red Bull y el pinchazo final del líder Valtteri Bottas por suciedad en el asfalto. Un jaleo habitual en Azerbaiyán que de hecho, ha visto tres ganadores distintos en las tres carreras disputadas hasta ahora: Rosberg, Ricciardo y Hamilton.

Bakú suele ser una de las carreras más impredecibles del año, y el único escenario en el que se ha roto el monopolio en el podio de Ferrari, Mercedes y Red Bull desde Canadá en junio de 2016: primero con Checo Pérez (2016 y luego repitió en 2018) y luego con Lance Stroll (2017). En el resto de carreras siempre copó el cajón algún piloto de los tres grandes de la era actual de la Fórmula 1.

Se trata de una cita complicada para los ingenieros (rectas gigantes contra zonas muy reviradas y 20 curvas), una pista más baja que el nivel del mar, con la salvaje recta de 2,2 kilómetros, y el angosto tramo de 7,6 metros de ancho en la zona vieja de la ciudad para un trazado de 6 kilómetros, el segundo más largo del calendario tras el de Spa.

Vía Marca.com

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  2 Responses to “Bakú recibe el nuevo casco de los pilotos de Fórmula 1, el más resistente de la historia”

  1. Siempre que sea por la seguridad de los pilotos lo veo del diez y tmapoco difiere tanto de los anteriores, por no decir que no difiere nada.

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