Abr 092014
 

El coche de seguridad contribuyó a la proliferación de numerosas batallas en todos los frentes

167709-656-302[1]Informe estratégico realizado por James Allen con UBS y con la colaboración de varios ingenieros de las escuderías de Fórmula 1. Allen analiza en profundidad el Gran Premio de Bahréin y desgrana los secretos de las estrategias que vimos en Sakhir, donde vivimos batallas que quedarán en la retina de los aficionados durante años.

El Gran Premio de Bahréin fue una de las carreras más emocionantes en muchos años, presentando batallas rueda a rueda a lo largo de toda la parrilla y muchos trabajos estratégicos interesantes, lo cual afectó al resultado. Hubo un coche de seguridad, lo cual es un hecho poco habitual en este circuito y provocó un emocionante clímax después del relanzamiento, con coches usando una mezcla de diferentes estrategias.

Pero incluso sin el coche de seguridad, esta fue una carrera fascinante desde un punto de vista estratégico y aquí se analizarán y se explicarán algunos detalles fundamentales, los cuales llevaron a la carrera a terminar en el modo que lo hizo.

El dúo de Mercedes fue significativamente más rápido que el resto de la parrilla una vez más, pero el equipo estratégico de Mercedes dividió la estrategia, dando a ambos pilotos las mismas oportunidades para ganar la carrera. A pesar de que el coche de seguridad jugó más en favor de la estrategia de Rosberg, Hamilton fue capaz de aguantar para ganar la carrera.


 

Expectativas previas a la carrera

Antes de la carrera, los equipos estaban evaluando si hacer dos o tres paradas y las sesiones libres del viernes fueron una parte importante para decidir esto. Teniendo lugar el evento de este año de noche bajo la luz de los focos, las condiciones por la tarde fueron bastante diferentes a las del día y a las que los equipos experimentaron en los test de pretemporada.

Los datos de las tandas largas y de las tandas con mucho combustible fueron vitales para establecer la degradación de los neumáticos y esto fue un factor crucial. Hubo una significativa disparidad entre los equipos, con Mercedes y Force India disfrutando de una baja degradación y con Williams y Ferrari sufriendo una alta.

No obstante, Williams no supo esto, ya que tuvieron un kilometraje muy limitado en las tandas del viernes, justo la mitad de vueltas que cubrieron los Force India, por ejemplo. Esto les pasó factura en la carrera conforme  la degradación fue subiendo y se vieron forzados a hacer tres paradas, con unas detenciones muy tempranas para ambos pilotos en el primer stint.

Esto significó que no fueron capaces de sacar provecho del ritmo de su coche en Bahréin. Habiendo clasificado tercero y séptimo, finalizaron séptimo y octavo.

También Ferrari estuvo sufriendo. A diferencia de Williams, ellos habían hecho un extenso trabajo de tandas largas el viernes y sabían que tenían problemas. También tenía una deficiencia en la velocidad punta en recta, con Alonso siendo 21km/h más lento que el Williams de Massa en la trampa de velocidad. Alonso paró en la vuelta 12 y Raikkonen en la vuelta 13, realizando ambos una estrategia de tres paradas y por tanto, forzados a jugar con una estrategia defensiva, no pudieron competir con los coches propulsados con motor Mercedes y con los Red Bull, finalizando 9º y 10º.

Al final, dos paradas fueron alrededor de cinco segundos más rápidas que tres.

La batalla del dúo de Mercedes por la victoria

El duelo en la cabeza entre Hamilton y Rosberg fue realmente un momento álgido, compitiendo muy cerca en tres momentos de la carrera como resultado de que el equipo les diese a los pilotos libertad para correr.

Para Mercedes la carrera fue claramente una a dos paradas; disfrutaban de un buen rendimiento de los neumáticos, sin miedo a la degradación.

Tras perder en la salida ante Hamilton, el autor de la pole Nico Rosberg se situó detrás, ahorró combustible y cuidó los neumáticos para un ataque en el final del primer stint. Rosberg fue en realidad ligeramente más rápido que Hamilton y tuvo algo menos de degradación en los neumáticos, pero perder en la salida fue el momento decisivo en la carrera. Si se hubiera impuesto ahí probablemente habría sido capaz de usar su ligera ventaja en el ritmo para aguantar y ganar.

Tal y como sucedió, él retó por el liderato a Hamilton en las vueltas 18 y 19 y estuvo brevemente en cabeza, antes de que el de británico retomase el liderato.

En este punto Mercedes decidió colocar a Rosberg en la estrategia del plan B, donde podría montar el neumático más lento, el compuesto medio, en la primera parada y completar el sint intermedio. La idea era la de tener la goma más rápida, la blanda, en el stint final, por lo que podría construir un ataque sobre Hamilton al final de la carrera, cuando el de Briton estaría con el neumático medio.

El stint intermedio consistió por tanto en gestionar la distancia. La diferencia en cuanto a rendimiento entre las dos ruedas en los Mercedes fue de seis décimas  de segundo. El grupo de trabajo de Hamilton concluyó que necesitaban 10 segundos en la manga para estar seguros de poder aguantar a Rosberg detrás en el stint final. Él tenía nueve y medio cuando el coche de seguridad fue desplegado por la vuelta de campana del Sauber de Gutiérrez tras el choque con Maldonado.

Ambos coches pararon de inmediato. El espacio entre ellos resultó útil, ya que el equipo pudo servir a ambos sin perder tiempo en boxes.

Pero la ventaja de Hamilton se había aniquilado y Rosberg estaba ahora situado detrás de él con el neumático más rápido en su coche y sin una distancia que tener que recuperar.

Sobre el papel esto tendría que haber dado la carrera a Rosberg, pero todavía tenía que pasar a su compañero de equipo. Él sabía que tenía que hacerlo de inmediato, mientras la rueda blanda estuviese en su mejor momento y la goma media de Hamilton todavía estaría calentándose.

Pero no pudo plasmar el adelantamiento, a pesar de tener varios momentos compitiendo lado a lado.

Conforme sus ruedas se sobrecalentaron él se dejó caer y se quedó en segunda posición. La batalla entre ellos también ofreció un uso sofisticado del Sistema de Recuperación de Energía, con ambos pilotos gestionando la descarga de la energía en función del movimiento de ataque o de defensa que necesitasen utilizar. Esto se reflejó en toda la parrilla y definitivamente dio una dimensión extra a las batallas entre los coches.

Vettel hizo algo diferente

Fue un fin de semana de los del pasado para el campeón del mundo Sebastian Vettel, quien todavía parece estar por llegar en esta nueva fórmula turbo híbrida y tiene una serie de problemas con la potencia reducida.

Cometió un error en los libres del Sábado y trompeó, dañando la válvula del turbo en el momento. Esto requirió cambiarla para la carrera. Esto afectó a su rendimiento en la clasificación y quedó fuera del corte del top diez. Pero la ventaja fue que tuvo dos juegos nuevos de neumáticos blandos para la carrera.

Empezando desde la décima posición de la parrilla, sabiendo que él estaría en tráfico durante el primer stint, eligió el neumático lento medio y asumió las pérdidas en la salida. La idea era entonces usar los nuevos neumáticos blandos para el segundo y el tercer stint para hacer progresos en una pista limpia. Hizo un buen trabajo al mantener el ritmo en el stint inicial y entonces montó los blandos nuevos en la vuelta 16. Estuvo forzado a dejar pasar a Ricciardo antes de ello, ya que el australiano estaba con el neumático más rápido y Vettel le estaba reteniendo detrás de él.

Ricciardo, mientras tanto, hizo un buen progreso desde la decimotercera posición en la parrilla en el stint inicial y entonces cambió al neumático medio en su primera parada en la vuelta 17. Esto fue una táctica de equipo, para quitarse el neumático medio y minimizar el tiempo perdido. Así, ambos coches estarían con el neumático nuevo más rápido en la parte final.

Esto funcionó bien para ellos, ya que el coche de seguridad acercó todo el paquete y puso a su alcance a los Williams y a los Force India, todos estos con el neumático medio calentado, por lo que Ricciardo fue capaz de abrirse paso a través de ellos y terminar cuarto.

Force India se coloca Segundo en el mundial de Constructores

La buena historia del día fue la actuación de Force India, con Sergio Pérez logrando subir al podio, Nico Hulkenberg alcanzó la tercera posición en el campeonato de pilotos y Force India atrapó la segunda plaza en el ranking de constructores tras tres primeras fuertes carreras.

La carrera de Force India estuvo basada en la investigación de la degradación de los neumáticos y en los reglajes en el viernes, lo que significó que tuvieron una degradación muy baja. El coche tuvo ritmo también y, a diferencia de Williams que eran tan rápidos, ellos fueron capaces de transformar esto en resultados con una estrategia de dos paradas. Como el año pasado en Bahréin, jugaron con su velocidad en la recta y consiguieron un buen resultado. El coche de seguridad podría haber descarrilado fácilmente sus cuidadosos planes, acercando a los rivales con neumáticos más frescos, pero eso hizo más impresionante que aun así consiguieran ese resultado, a pesar del coche de seguridad.

 

Gráfico de la historia de la carrera

Por cortesía Williams Martini Racing

El número de vueltas está en el eje horizontal, el espacio detrás de los líderes está en el eje vertical.

Teniendo en cuenta la brecha entre Mercedes y el resto, sobre todo después de la reanudación del coche de seguridad. La parrilla estuvo retenida por Pérez, quien estaba con los neumáticos usados, los Mercedes estaban con neumáticos nuevos, pero aun así fue una gran diferencia.

El Informe de Estrategia UBS está escrito por James Allen con datos e información de varios de los principales equipos de F1, de Pirelli y del asesor técnico de James Allen, Mark Gillan.

Vía Cdthef1.com

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