McLaren no aprendió la lección de lo que pasó con Ferrari en 2010, se repite la historia
He de decir que asombrada de esta carrera, puesto que no era lo que esperábamos, con los antecedentes que ya teníamos del pasado e incluso sin ir más lejos la propia Sprint, donde ya vimos que era un circuito en el que apenas se puede adelantar, por lo que nadie hacía presagiar lo que ibamos a tener. Una carrera, que aunque con pocos adelantamientos, ha estado para no pestañear, con tácticas, estrategias, etc. Y todo lo que ha habido alrededor, haciendo que al menos esté entretenida. Aunque luego viene esas estrategias en las que McLaren lo ha hecho francamente mal, lo tenía todo a su favor, dos pilotos con los cuales podía optar hacer dos estrategias diferentes y eso le aseguraba que al menos una acertaba, pues va y hace todo lo contrario, no sé en que estarían pensando, en el mundial no desde luego.
El caso es que se alinearon los astros, condición indispensable, pero McLaren hizo el resto con una elección estratégica pésima. Verstappen ganó el GP de Qatar y llega vivo a la última carrera del Mundial a 12 puntos de Norris. Piastri (a 16 puntos) fue segundo y Sainz subió al podio, tercero con el Williams. El español lo sudó, porque en las últimas vueltas apretaron con agresividad Lando y Antonelli en su duelo particular, y el líder tenía ventaja de neumáticos y un monoplaza campeón. El italiano cedió ante la presión, pero una vez cuarto, Norris no tuvo oportunidades contra un coche de zona media que conduce un piloto de talla Mundial. Segundo podio de 2025 para Carlos con Hamilton fuera de los puntos Y la lucha por el título, otra vez al rojo vivo.
Todo gracias al disparate estratégico de McLaren. Verstappen había adelantado a Norris en la salida y era segundo por detrás de Piastri. Pirelli había fijado un máximo de 25 vueltas por set de ruedas por razones de seguridad. En la vuelta 7, salió el coche de seguridad por un accidente de Hulkenberg y Gasly e invitó a todos los equipos a quitarse de encima la primera de las dos paradas obligatorias para cubrir 57 vueltas. Paró Verstappen y pararon otros 16 pilotos, pero McLaren dejó fuera a Piastri y Norris para “no perder flexibilidad estratégica ni la posición en pista”, según precisaron por la radio. Tremenda sandez. ¿De qué sirve la posición en pista si en la misma distancia de carrera, todos tus rivales tienen que hacer una parada menos?
Parece obvio que McLaren no quiso dividir estrategia para no perjudicar a uno de sus pilotos. Y terminó perjudicando a los dos. Sainz había adelantado a Hadjar bajo los semáforos y luego subió a la cuarta posición en el pit-lane más loco que se recuerda (17 coches) tras un pit-stop lento de Antonelli, pero en realidad era el segundo de entre quienes seguían la estrategia buena. Piastri y Norris estaban obligados a tirar como posesos para mantener sus opciones no ya de victoria, sino de podio.

Max controló el colchón en todo momento, iba sobrado de ritmo. En la vuelta 32 debieron parar otra vez casi todos (era el único cálculo posible para no superar 25 vueltas en los neumáticos). Piastri y Norris lo hicieron por última vez en la 43 y 44, respectivamente. El australiano regresó a pista segundo por delante de Carlos, pero Lando cayó a la quinta posición y se obligó a remontar. En cuanto alcanzó la estela del Mercedes de Antonelli empezó a cometer pequeños errores, el aire sucio hacía su efecto. No tuvo ni un intento claro de adelantamiento sobre el italiano, pero Kimi perdió el coche solo antes de iniciar la última vuelta y Lando salvó dos puntos que pueden ser cruciales en el Mundial. Con Sainz no pudo, ni siquiera abrió el DRS. Un podio con Williams vale más que muchas victorias.
Alonso fue séptimo, un gran resultado para Aston Martin cimentado sobre la gran clasificación. Adelantó dos posiciones en la salida, a Hadjar y Russell, y las defendió hasta la última parada en distancia de DRS. Pero cuando era sexto sufrió un trompo en la vuelta 42 y cuando recuperó el control ya le habían adelantado. “Perdí el coche”, lamentó por la radio. Luego recuperó la plaza de Hadjar, retirado con daños en el alerón delantero. Habrían sido ocho puntos y fueron seis (más los dos del esprint), impensable con ese monoplaza en tantos otros grandes premios. Aunque las cuentas en esa franja de la parrilla son menores. La calculadora de Norris ahora echa humo.
Vía As.com, Mamenf1

