Victoria de Piastri por delante de Verstappen 2º y Hadjar tercero. Alonso salvó el 8º y Sainz, 13º en un día terrible para el madrileño
Ni siquiera este McLaren dominante es infalible, y la fiabilidad puede decidir Mundiales en una campaña tan apretada como la de 2025. A seis vueltas del final Norris debió aparcar su MCL39 averiado para sentarse sobre la duna de Zandvoort a digerir las penas. El GP de Holanda fue una auténtica escabechina para las aspiraciones de Lando en el Mundial, porque Piastri le asestó 25 puntos con una victoria comodísima (su ventaja asciende a 34), pero esta pista de la vieja escuela fue inclemente con muchos otros pilotos: Ferrari protagonizó un domingo dramático con accidentes de sus dos pilotos, uno solo y el otro acompañado. Y Sainz vivió otra sucesión de desastres para terminar fuera de los puntos y penalizado. Alonso salvó un octavo, mejor que como empezó; pero no es un gran resultado cuando había un podio en juego que pescó el rookie Hadjar por detrás de Oscar y un gran Verstappen. El trofeo catapultará al francés a Red Bull en 2026.
La carrera amenazaba con ser procesionaria tras las primeras vueltas, en las que solo Verstappen había inquietado brevemente a Norris. La tímida lluvia no parecía afectar a los pilotos hasta que Hamilton puso una rueda en el exterior del peralte de la curva tres y perdió el control del Ferrari. Destrozó la suspensión delantera y se bajó del coche pidiendo disculpas al equipo y recogiendo las piezas del asfalto, limpiando su propio estropicio. La próxima parada del Mundial es el GP de Italia en Monza, la casa de Ferrari y de los tifosi, y el fichaje del siglo lo afrontará con la confianza en estado crítico. Y aunque no es consuelo, las tragicomedias que rodean a los pilotos españoles son insignificantes al lado del ocaso televisado del heptacampeón.
En la resalida tras el incidente del ‘44’, Sainz luchaba por la séptima plaza contra Lawson y buscó con agresividad el exterior de la curva uno. Al extender su trazada el neozelandés, se tocaron en la salida con ruedas pinchadas para ambos. Fueron al ‘pit-lane’ a cambiar neumáticos y alerones. Ya era suficiente castigo, porque habían caído al fondo del pelotón, pero los comisarios decidieron echar toda la culpa del incidente a Carlos con diez segundos de penalización. Otro domingo tirado a la basura por varios factores. Pero tirado a la basura, al fin y al cabo, mientras Albon remontó del 15º al 5º impulsado por una gran salida, los numerosos accidentes y una estrategia ejemplar.
Como todo lo que va mal en Ferrari siempre puede ir peor, Antonelli se llevó por delante a Leclerc cuando luchaban por el top-5. También en la curva tres. Debió salir de nuevo el safety car para reagrupar la carrera y eso dio algo de aire a Alonso, que ya había completado sus dos paradas y presionaba a los rivales con mucho más ritmo. El español perdió tres posiciones en la salida, del 10º al 13º, y después la forzada estrategia a dos paradas no daba muchos frutos. Pero él mismo propuso por la radio probar el ‘undercut’ sobre el tren de tráfico, y dio resultado gracias a los incidentes y la enésima neutralización tras la avería de Norris. Al final progresó hasta el octavo, justo tras Stroll. Pero este domingo había premios mayores en juego y el Aston Martin del viernes sí habría aspirado a ellos.
Vía As.com