Feb 222016
 

El asturiano pilotará mañana por primera vez en Barcelona el nuevo coche que se presentó ayer, 366 días después de aquel accidente que inicio su peor año

1436014129_471570_1436014205_noticia_grande[1]Uno de esos instantes que cambian la vida, que te vuelven otro. Eso pudo ser. Pero fue solo un amago, una falsa alarma, una sirena sonando de advertencia, quizá. Nada más. En el fondo. Solo eso. Domingo, 22 de febrero de 2015, eran las 12:35 horas cuando Fernando Alonso pierde la trazada y choca contra el muro a la salida de la tercera curva, toca una vez, después otras, la velocidad no es excesivamente alta, pero por un momento se queda inconsciente y después es trasladado al Hospital General de Catalunya. Allí estuvo unos días y después fue a su casa de Oviedo para recuperarse, se perdió la primera carrera del año en Australia y regresó en Malaisia donde, en una rueda de prensa, habló por ultima vez de ese suceso para aclarar que se bloqueó la dirección de aquel maldito McLaren Honda MP4-30. Fueron momentos extraños, antes otros habían dado mil razones reales o inventadas e incluso Ron Dennis había hablado del viento…

Y quizá fuera eso, el aire con el que empezó todo, pero lo cierto es que aquel fue el inicio del peor año deportivamente hablando de un deportista de leyenda, uno de los más grandes de siempre. Una temporada con ocho abandonos, un quinto puesto como mejor resultado y el decimoséptimo puesto final en la clasificación con un coche que se rompía y además no era competitivo. Utilicemos mejor esta elegante forma de describir la realidad. Mejor. Un año de test, repetía como un mantra el piloto asturiano. Todo eso termina mañana. Ya quedó en el olvido, o mejor aún en un lugar recóndito del recuerdo.

Porque será mañana cuando Alonso se vuelva a montar a un McLaren Honda en el circuito de Barcelona, un año y un día después de aquel accidente, un año y un día que debe ser el comienzo de otra época, una mucho mejor, la del regreso a la normalidad.

Porque estamos hablando de un piloto acostumbrado a luchar por la victoria, esa palabra que le hace vivir y le sube al coche para jugarse la vida en cada carrera. Lo cierto es que no será fácil ver a Fernando peleando por ganar, pero todo debe ser distinto. El coche que se presentó ayer en una jugada de marketing que se estudiará en los masters del ramo, tiene otra pinta, está mucho más trabajado en aerodinámica, tiene un morro revolucionario, conserva el concepto de tamaño Zero y sobre todo tiene una unidad de potencia Honda que, en su segundo año, debe ofrecer un salto de gigante en rendimiento. ¿Que puede suponer eso?

Veremos… De momento las declaraciones de los protagonistas son mucho más cautas que el año pasado, lo que hace pensar en que aún les queda mucho trabajo por delante, todos hablan de ganar, verbo que no se despega de McLaren y Alonso a pesar de todo, pero no ponen fecha, ni lugar y admiten que deben caminar antes de correr. Boullier, dixit. Alonso está esperanzado, tiene otro color de piel, recuperó la sonrisa y mantiene intacto el coraje y el talento. Ahora falta que cambie la suerte, o como se llame eso que habla de ciclos vitales. Y empiece otra cosa. Mejor. Un año y un día después.

Vía As.com

Share

 Leave a Reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

(required)

(required)