Jul 062012
 

Los pilotos reclamarán, por seguridad, la vuelta de los test privados

El terrible accidente de María de Villota ha encendido los humos de sus compañeros. Los pilotos de Fórmula 1, en la primera reunión que tengan a lo largo de este fin de semana en el GP de Gran Bretaña, pondrán en un aprieto a la FIA: ¿qué desgracia debe ocurrir para darse cuenta de la importancia de los test privados en Fórmula 1? Hace tres años, los órganos que gobiernan esta competición acordaron la supresión de las pruebas privadas durante la temporada con el objetivo de reducir costes… Ahora, el prematuro adiós de María del Gran Circo ha supuesto pagar casi el precio más alto que se podía pensar. Ha sacado el punto flaco de la actual 'Fórmula 1 ahorradora'.

Una buena parte del paddock está de acuerdo en continuar disminuyendo los gastos y, a finales de julio, la FIA recogerá las propuestas de diferentes equipos para ello. Pero, economizar no significa anteponer esta causa a cualquier otra. Y menos a la seguridad, epicentro (normalmente) de esta competición.

"Vamos a poner los hechos sobre la mesa para ver si hay algo que necesitamos cambiar para mejorar. Cuando ocurre un accidente, significa que algo no funciona correctamente. Hay que asegurarse de que entre la FIA, los equipos y la Asociación de Pilotos se hagan cambios para el futuro y aprender de lo sucedido. Lo primero que debemos hacer es entender lo que ocurrió, qué medidas de seguridad se tomaron y cómo se preparó el aeródromo para unas pruebas de Fórmula 1". Pedro Martínez de la Rosa, amigo de María de Villota y presidente de la asociación de pilotos, no ocultó su molestia por lo ocurrido en Duxford.

Según ha podido saber El Confidencial, las quejas del piloto español están en consonancia con la del resto de pilotos. Consideran que la prohibición de los test privados no sólo limita los gastos de los equipos, sino la seguridad de los conductores, algo más importante. La actual normativa obliga a un piloto novato a estrenarse casi sin haber hecho kilómetros. Una temeridad para él mismo y el resto.

Una búsqueda infinita por la seguridad

En 2009, tanto la FIA (Federación Internacional) como la FOM (Formula One Management) decidieron prohibir cualquier test privado durante la campaña. ¿Reducción de costes o limitar la ventaja que tiene Ferrari, con un circuito junto a su factoría? reclamó alguno en el paddock. Bajo la dirección del por aquel entonces presidente Max Mosley, la FIA impuso una norma que iba en contra de la naturaleza de la competición: la búsqueda infinita por la seguridad.

La Fórmula 1 ha crecido con una constante preocupación por la protección de sus pilotos, sus estrellas. A diferencia de otras competiciones de motor, en el evento deportivo que gestiona Bernie Ecclestone se puede decir que no ha fallecido nadie trabajando desde 1994 (el último fue Ayrton Senna). Sin embargo, el choque del pasado martes de María de Villota ha estado cerca de tirar por tierra la orgullosa estadística y, en cualquier caso, ha hecho relucir las carencias de la reducción de coste en este apartado.

Suprimir los test privados ha supuesto cortar de raíz el crecimiento natural de un piloto aspirante a la Fórmula 1. ¿Se imaginan que un canterano de un equipo de fútbol sube al primer equipo después de unos meses o un año sin entrenar? Cuando el entrenador le llame para saltar al campo, lo normal es que casi se le haya olvidado cómo atarse las botas. Algo similar le ocurre a los pilotos novatos que, normalmente, necesitan de unas cuantas carreras para dominar a fondo la máquina en la que se están jugando la vida. Más tarde la terminan exprimiendo y suelen tardar más de media temporada en ser competitivos pensando en la clasificación, no sólo en terminar la carrera.

A Luca Badoer, para nada un piloto rookie, la presión social y de los medios le obligaron a abandonar –casi humillado- la Fórmula 1 en 2009 porque no fue capaz de conducir decentemente el Ferrari de Felipe Massa (quien sufrió un accidente en el GP de Hungría). No se trata de acelerar y girar el volante, un monoplaza es excesivamente complejo, empezando por el volante (que dispone de un manual de instrucciones que el piloto debe aprenderse al dedillo).

Las pruebas aerodinámicas son fundamentales

Además de los peligros de un piloto inexperto, recortar gastos aboliendo los test privados implica desplazar a los bólidos de carrera de su entorno. Un aeródromo, donde sí están permitidas unas fundamentales pruebas aerodinámicas, no dispone de las garantías que ofrecen los circuitos. Sabiendo que la prioridad de la Fórmula 1 es la inmunidad del piloto, ¿tan decisivo es para el devenir de este deporte tener que salir de un circuito y sus boxes? Un coche de Fórmula 1, de por sí, es peligroso (y si no que se lo digan a los trabajadores de Williams tras el incendio en el GP de España) y una pista de aviones y un hangar no es su medio natural.

El actual presidente de la FIA, Jean Todt, es consciente de este problema y de que se ha arrancado una de las señas de identidad de la F1: entrenamientos privados para evolucionar el coche. "Para mí, es una decisión estúpida no tener test durante la temporada. En el pasado era una locura tener entrenamientos ilimitados durante el año, pero pasar de ilimitados a totalmente prohibidos, no es la medida correcta. Me aseguraré de que esta situación cambie en el futuro. Porque se debe permitir a los jóvenes pilotos probar y coger algo de experiencia. Además, que los equipos tengan ahora simuladores en las fábricas no habla de un ahorro para los equipos grandes". Todt realizó estas declaraciones en mayo de 2011 y, desde entonces, se ha avanzado poco en este aspecto… quizás, hasta este fin de semana y por el triste accidente de María.

Vía elconfidencial.com

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