El piloto español y David Perel conquistan el título con el Ferrari #50 de Spirit of Racing después de una temporada marcada por la mala fortuna y las remontadas.

Rafael Durán ya es campeón de Italia. El piloto español, junto a David Perel, se ha proclamado campeón de la categoría Pro-Am de la Italian GT Endurance después de una temporada en la que ambos han tenido que sobreponerse a numerosos contratiempos para alcanzar la gloria. El desenlace llegó este domingo en Mugello, donde el Ferrari 296 GT3 #50 de Spirit of Racing cruzó la línea de meta en cuarta posición de su categoría, un resultado suficiente para llevarse el título.
La última cita del campeonato estuvo lejos de ser una carrera convencional. La lluvia, la escasa visibilidad y las constantes neutralizaciones con Safety Car y Full Course Yellow convirtieron las tres horas de competición en una auténtica prueba de supervivencia. Durán y Perel llegaban a la ronda decisiva seis puntos por detrás de los líderes y necesitaban completar una actuación que les permitiera superar a sus rivales en la clasificación final.
La pareja terminó consiguiéndolo en una carrera en la que el ritmo no fue el único factor determinante. La estrategia, la gestión de los riesgos y, sobre todo, la capacidad de mantener el coche en pista acabaron siendo decisivas para conquistar el campeonato.
Misano: velocidad para luchar por la victoria, pero un final cruel
El camino hacia el título comenzó en Misano, los días 9 y 10 de mayo. Durán y Perel demostraron desde el primer momento que tenían ritmo para luchar por las posiciones de cabeza. El sudafricano firmó una clasificación sobresaliente, con la segunda posición absoluta y de Pro-Am en la Q1 y la tercera absoluta, primera de categoría, en la Q3. Durán, por su parte, completó la Q2 con el 24.º puesto absoluto y el octavo de su categoría.
Durante la carrera, el Ferrari #50 llegó a rodar quinto absoluto y primero de Pro-Am en el ecuador de la prueba. Sin embargo, los problemas llegaron en la última hora. Según explicó el propio Durán, fueron golpeados por otro competidor en dos ocasiones y perdieron una vuelta a falta de 25 minutos para el final. La pareja terminó séptima de categoría y 14.ª absoluta, aunque pudo rescatar puntos gracias a su liderato en el minuto 100.
«La velocidad era innegable», resumió el español tras una carrera que dejó un sabor amargo, pero también la certeza de que podían luchar por el campeonato.
Monza: del accidente en clasificación al primer podio
La segunda ronda, disputada en Monza los días 21 y 22 de junio, ofreció una historia muy diferente. Durán sufrió un accidente durante la Q1 que le impidió continuar la clasificación, por lo que el Ferrari tuvo que arrancar desde la última posición, la 39.ª.
Lejos de rendirse, la pareja protagonizó una gran remontada hasta alcanzar la tercera posición de Pro-Am y la undécima absoluta, a apenas cuatro segundos del líder de su categoría. «¡Por fin! Primer podio del año», celebró Durán en sus redes. El resultado supuso un impulso fundamental para una pareja que había comenzado la temporada con numerosos problemas y que, por primera vez, pudo transformar su velocidad en un resultado de podio.
Imola: primera pole absoluta y confirmación de su candidatura
La tercera cita, disputada en Imola los días 5 y 6 de septiembre, fue probablemente el mejor fin de semana de la pareja en términos de rendimiento puro. Perel dominó sus dos sesiones de clasificación, consiguiendo la primera posición absoluta y de Pro-Am tanto en la Q1 como en la Q3. Durán completó la Q2 con el séptimo puesto absoluto y el segundo de su categoría. El resultado permitió al Ferrari #50 salir desde la pole position.
La carrera confirmó el potencial del equipo. Durán y Perel llegaron a rodar segundos absolutos y primeros de Pro-Am en el ecuador de la prueba, antes de terminar terceros absolutos y segundos de su categoría, a solo 1,6 segundos del vencedor. «El paquete más rápido del fin de semana. Nuestra primera pole absoluta, con David dominando sus sesiones», explicó Durán tras la carrera. La falta de fortuna volvió a impedirles conseguir la victoria, pero el resultado les situó definitivamente entre los aspirantes al título, a tan solo 6 puntos del liderato.
Mugello: tres horas de supervivencia para ser campeones
La última ronda, disputada este domingo en Mugello, fue el escenario de un desenlace tan complicado como emocionante. El Ferrari #50 arrancó desde la sexta posición absoluta, después de que Perel consiguiera el quinto puesto absoluto y el segundo de Pro-Am en la Q1, y el quinto absoluto y tercero de categoría en la Q3. Durán completó la Q2 con la octava posición absoluta y la tercera de Pro-Am.
La lluvia condicionó la carrera desde el principio. Perel, encargado del primer relevo, perdió algunas posiciones mientras buscaba las trazadas adecuadas sobre el asfalto mojado. Sin embargo, el sudafricano encontró rápidamente el ritmo y, durante su segundo stint, logró una remontada que situó al Ferrari en la segunda posición absoluta.
El propio Perel reconoció que ese relevo fue decisivo para el campeonato. «En el segundo stint volábamos. Marcamos la diferencia porque conseguimos sacarle una vuelta a nuestros rivales por el campeonato», explicó en declaraciones recogidas por la prensa especializada. El Ferrari llegó a rodar séptimo absoluto y primero de Pro-Am en el ecuador de la carrera, pero las condiciones empeoraron durante la última hora. Las constantes neutralizaciones, la lluvia y la escasa visibilidad complicaron enormemente la conducción.
Perel volvió al coche para el último relevo y tuvo que enfrentarse a una visibilidad prácticamente nula. Una gran marca en el parabrisas y el spray levantado por los coches que le precedían le obligaron a levantar el pie en las últimas relanzadas. Durán tampoco tuvo una carrera sencilla. Las constantes interrupciones le impidieron completar un stint normal y el español llegó a reconocer que apenas pudo realizar tres vueltas en condiciones de bandera verde. «En toda la carrera hice tres vueltas en verde. Eso fue todo. Todas fueron después de un Full Course Yellow o un Safety Car, así que las temperaturas nunca estaban altas. Simplemente estaba intentando sobrevivir», explicó el piloto.
La prioridad era clara: terminar la carrera y asegurar el campeonato. Con los rivales directos a la vista, Durán evitó asumir riesgos innecesarios durante los últimos compases de la prueba. Finalmente, el Ferrari #50 cruzó la línea de meta en la cuarta posición de Pro-Am y la duodécima absoluta, un resultado que permitió a Durán y Perel superar a sus rivales y proclamarse campeones de la categoría.
Un título que confirma la proyección de Rafael Durán
El campeonato italiano supone un nuevo paso adelante en la carrera de Rafael Durán, un piloto español que continúa creciendo en el panorama internacional de los GT. El título llega después de una temporada en la que ha demostrado velocidad en clasificación, capacidad de remontada y madurez en situaciones de máxima presión. No hubo trofeo de carrera en Mugello, pero sí uno mucho más importante: el título de campeones de la Italian GT Endurance Pro-Am.
Durán, que reconoció que la última hora había sido una de las más complicadas de su carrera, resumió el desenlace con humor: «No hay trofeo al final. ¡Me llevo el ego reforzado!».
El español y David Perel ya pueden presumir de ser campeones de Italia. Y lo han conseguido de la manera más difícil: sobreviviendo hasta la bandera a cuadros. La pareja no descansa, ya que este fin de semana disputaran los test de pretemporada de la Asian Le Mans Series en Paul Ricard, también con Ferrari.

