• dom. Jul 21st, 2024

Sale a la luz la otra cara del accidente de Checo en Mónaco, impresionante, se rozó la tragedia / Fotos-Vídeos

Varios fotógrafos involucrados y uno de ellos herido

«Con metralla de Checo hasta en el pelo». El fotógrafo de MARCA, José María Rubio, cuenta en primera persona el tremendo accidente del mexicano y sus propias secuelas físicas.

Hace una semana Checo Pérez se salía en la chicane de Imola y charlaba al ir hacia la moto con Jose María Rubio, periodista y fotógrafo, el más veterano de la F1 en España, y colaborador de MARCA. «Las caras eran tremendas, y el daño por el error, pero en Mónaco ni me vio, y eso que me quedé con secuelas hasta en el pelo», cuenta Jose María.»Iba desencajado, con la vista perdida, alucinando aún».

Ayer fue uno de la decena de periodistas apostados en la subida al Casino de Montecarlo cuando a Magnussen se le ocurrió la genialidad de intentar meter tres coches donde solo caben dos desde hace 80 años, donde la calle además gira, donde todos saben que no se puede, hasta su compañero, que ni le disculpó.

Y Checo, como los dos Haas, acabaron destrozados, un montante económico superior a 3 millones de euros y que, inexplicablemente, quedó sin sanción, pero sí con un gran susto. «Y con heridas como la mi tripa, y además cuando me duché por la noche seguían cayendo del pelo trozos de fibra de carbono. Tenía hasta en los calcetines, por eso me dolía al andar», cuenta Rubio.

Las fotos del fotógrafo italiano, Andrea, tumbado en el suelo y rodeado de ‘metralla’ que han dado la vuelta al mundo «fueron sin querer. Estaba haciendo la secuencia del giro del coche y al ver que venía hacia nosotros seguí disparando pero ya sin mirar, y sin mirar también hice las de Andrea. Gritaba mucho y ya dejé la cámara para atenderle. Se lo llevaron en ambulancia, pero luego volvió cojeando y con vendas, me quedé yo guardando sus cámaras amarillas», dice Jose María.

«Estaba todo lleno de fibra de carbono y de espuma de nido de abeja y quedamos todos llenos de trocitos con pequeñas heridas, y la sensación de que menos mal que ha sido en Mónaco, si es en otro lado, se nos lleva a todos porque el alerón entró como una cuchilla en el guardarail», asegura el veterano fotógrafo.

Las asistencias y médicos que llegaron a la zona a ver a los tres pilotos y a llevarse al herido, preguntaron a los presentes por su estado físico y una vez asegurada la zona siguieron con la carrera. Todos siguieron con la carrera, hasta los fotógrafos.

«Todos nos sabemos los 17 folios que firmamos antes de cada carrera, periodistas y fotógrafos, y que ya ni leemos pero que vienen encabezados por el famoso ‘motorsport is dangeours’… que sabes dónde te metes y si pasa algo, es el seguro que tú tengas»…

Via Marca.com

Fotos y vídeos hashtag/MonacoGP

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