• lun. Jun 17th, 2024

El giro del deporte del motor español con el talento de Fernando Alonso y Carlos Sainz

Se reúnen los mejores talentos españoles de cuando nuestro automovilismo vivía encerrado en sus fronteras para analizar las figuras de Alonso y Sainz

Me fijaba en él”: Carlos Sainz Jr es piloto de Fórmula 1 gracias a Fernando  Alonso | Minuto En CanchaVen las carreras del presente dentro de un casco aún puesto, el de su experiencia cuando en España las carreras de circuitos eran asunto de un puñado de quemadosTambién eran talentos que se hubieran medido internacionalmente si el contexto de aquella España de los setenta/ochenta lo hubiera permitido. Emilio de Villota, en particular, lo logró en la Fórmula 1 con una mezcla de audacia y determinación que aún sorprende hoy en día.

Todos son apasionados con el fino olfato de un piloto que huele a otro. Ninguno de ellos imaginó un día que España contaría con una figura del calibre de Fernando Alonso, o de un Carlos Sainz a bordo de un Ferrari. Lo disfrutan y lo valoran por encima de los millones de seguidores españoles a la Fórmula 1. Más si cabe con este Fernando Alonso de la última etapa.

Alonso y Sainz pugnan por podios esta temporada. (Reuters/Hamad I Mohammed)
Alonso y Sainz pugnan por podios esta temporada. (Reuters/Hamad I Mohammed)

Emilio de Villota, Kuru Villacieros (convaleciente del reciente asalto a su vivienda recogido por los medios de comunicación), Juan Celada y Jaime Sornosa Correcaminos son leyendas españolas con títulos nacionales con los que El Confidencial compartió una reunión para conocer cómo viven y sienten este panorama impensable en sus tiempos en activo. Son testimonios gourmet de las carreras, cocineros antes que fraile de estos vibrantes tiempos de Alonso y Sainz.

Las primeras grandes bofetadas

Alonso es protagonista de una atención singular por su singladura personal y deportiva. Emilio de Villota es el primero en articularlo con una especial precisión y a partir de su propia experiencia. En sus años en la Fórmula 1, vivió de primera mano varios casos de pilotos que perdían la vida. «En Fórmula 1 siempre han existido pilotos realmente extraordinarios. Al principio siempre había una explosión de talento y coraje, pero cuando llegaban las primeras bofetadas importantes la cosa se templaba, esa barbaridad de talento se apagaba un poco porque el piloto valoraba lo que podía perder», explica De Villota, «con 18 o 19 años, no tenías esa madurez de saber que pierdes la vida. La bofetada de verdad te baja los humos. Entonces la madurez va sustituyendo tu menor osadía en el riesgo».

¿El corolario? «Lo impresionante de Fernando es, que pasado ese ciclo, no sé si porque no tiene hijos o es así por naturaleza, es que no ha bajado ese nivel de riesgo, de audacia, de insolencia, de soberbia, de determinación, de todo. Es que ha pasado el ciclo de los veintitantos que vienen las bofetadas, ha pasado el ciclo de los treinta, y se ha plantado en los 40 con esa misma determinación. Y eso es insólito».

La reunión que juntó a protagonistas de las carreras en los setenta/ochenta. (Javier Rubio)
La reunión que juntó a protagonistas de las carreras en los setenta/ochenta. (Javier Rubio)

Kuru Villacieros (El «primer Fernando Alonso», como era catalogado en un reciente artículo de El Confidencial por su singular talento natural) aporta su matiz a las palabras de De Villota: «Estoy casi de acuerdo con el maestro Emilio en casi todo. Añadiría una cosa que es muy importante para un piloto: ha de ser rápido, agresivo, pero, sobre todo, tiene que ser inteligentemente rápido, y esta es una cualidad que tiene Fernando, sabe dónde está, y qué puede hacer. Esto es importantísimo para un piloto». Y va más allá: a mi modo de ver tenemos uno de los pilotos más grandes que ha habido en toda la historia, incluso mejor te diría, están Ayrton Senna, Schumacher, y él. No hay más para mí. Es un fuera de serie en todos los sentidos».

«Mejor que cuando empezó en la F1»

Entre otras de sus virtudes, De Villota analiza a Alonso de piloto a piloto: «Si le añades que tiene una madurez extraordinaria de conocimientos, no solo de circuitos, sino también de gestión de carrera… Es como si subiese a lo alto y viese la carrera desde arriba. Es insólito, porque da igual que esté el tercero, primero, que el dieciocho. Son obras de arte cada carrera suya. Vemos la comparación con Hamilton, que tiene un talento enorme, pero te das cuenta de que si llegan los dos a un final de recta, uno va a apostar su vida y otro no. Y Fernando la va a apostar. El único que le puede resistir es Verstappen, quien está en ese momento de ciclo que entrega todo. Pero ¿Y cuándo lleguen las grandes bofetadas? ¿Qué hará? Gracias a dios, hoy las bofetadas son muy diferentes».

Para Kuru Villacieros, «esta cualidad la tienen muy poquitos pilotos de Fórmula 1. Todos quieren adelantar y adelantar, tener una vuelta rápida. Pero Fernando lo lee, parece que está escribiendo un libro. Estudia, se mete donde tiene que hacerlo. Verstappen quizás sea más agresivo que él, y por ahora le sale todo bien, pero Fernando es más piloto, es más entero. Es un crack, vaya, un fenómeno. Con lo que me quedo asombrado es que, a su edad, está corriendo mejor que cuando empezó en la Fórmula 1. Tiene una experiencia que… quizá sea un poco más lento a una vuelta rápida, pero mucho mejor en carrera. Y esto lo tiene él solo».

El automovilismo «tercermundista español»

Además de sus éxitos en monoplazas y títulos nacionales, por Juan Celada («le llamábamos Juan Celauda», recuerda entre risas uno de los asistentes) también han pasado muchos pilotos jóvenes, entre ellos, Carlos Sainz padre, a quien como instructor probó con 17 años, o como cuando Sainz competía con el equipo de Ford España en los rallies. Recuerda aquellos tiempos en comparación a los presentes para poner en valor a Sainz hijo y a Alonso. «Los pilotos españoles no eran considerados fuera para nada, parecían tercemundistas. Lo viví incluso con Carlos Sainz padre, cuando comenzaba en los rallies, con los ingleses cuando corría con Ford, le costó hacerse respetar, y lo logró por su temperamento y personalidad. Pero ser español ya era un hándicap». «¿Qué pasa si viene un inglés que quiere ser torero?», se pregunta Emilio de Villota, «esta es una lucha cultural, muy importante. Imagínate que viene Hamilton y te dice que quiere debutar en Las Ventas: no sabe nada de nada de ello. Es una cultura que nosotros no hemos tenido», remarca.

Jaime Sornosa recuerda, también como instructor, la primera vez que conoció a Alonso casi un niño, cuando se subía por primera vez a un monoplaza. «Nos dijo que algo no iba atrás del coche, nos pidió cambiar la barra estabilizadora y bajó dos segundos de golpe. Nos quedamos alucinados». Sornosa añade otra pieza en el rompecabezas de Alonso: «Una cosa muy buena que tiene Fernando es que sabe muy, muy bien, estudiar al rival con el que está peleando. Lo controla, lo ve, ve dónde comete fallos, y cuando decide atacar no falla, lo hace. Para mí eso es de lo mejor que tiene, aparte de su categoría como piloto. Todos lo hemos hecho, claro, pero Fernando lo hace como un número uno, a la perfección, según lo que vea de los demás, lo estudia todo muy bien».

Sainz, coincidir con Alonso

Para los presentes, lógicamente Carlos Sainz está en otro estadio diferente de su carrera respecto a Alonso. Todos valoran el valor de ser «piloto Ferrari» y, también, el desafío actual que afronta con el equipo italiano. «Carlos es un piloto fuera de serie, que ha mamado el oficio en su casa, en su familia», apunta Emilio de Villota, que también conoció su talento como niño en su escuela de pilotos, «falta por ver lo que es capaz de arriesgar por ser campeón del mundo. Eso no lo sabremos hasta que encuentre un coche ganador. Tiene un compañero que se lo va a poner muy difícil, pero ha demostrado que está perfectamente al nivel. Es un gran piloto, lo que pasa es que ha tenido la mala suerte de coincidir en una época en la que Fernando está arrollando en entusiasmo y pasión».

«Pero Carlos puede seguir prosperando, y la gente puede seguir soñando con él», añade Emilio de Villota. Su hija María fue la primera instructora de Sainz en monoplazas. «Es un profesional como la copa de un pino. Para un fabricante, dar la talla en la pista es tan importante como darla fuera. Y en esto, Carlos es un 10. Solo tenemos que ver la estela que deja en los equipos, ni un mal gesto, ni una declaración inoportuna. Sus compañeros de equipo, ingenieros, staff, se convierten en sus amigos durante y después de dejar un equipo. La salida de McLaren es el mejor ejemplo de su profesionalidad».

Carlos Sainz en acción. (Reuters/Hamad I Mohammed)
Carlos Sainz en acción. (Reuters/Hamad I Mohammed)

«A mi modo de ver, con la experiencia que tiene, con el equipo que tiene, con el padre que tiene, debería estar un poquito más arriba», apunta Kuru Villacieros, «le falta un pelo, solo un pelo a Carlos, pero en el momento que lo coja, va a ser campeón del mundo. Tiene que cogerlo, aunque no es nada fácil. «¿Qué le falta?», se pregunta «Celauda».

«Gestiona la carrera mejor que Leclerc, sabe estar mejor, gestiona mejor en la pista. En cambio, en la vuelta rápida le falta el puntito de ponerlo todo buena una vuelta. En carrera sabe hacerlo todo, adelantar, defender, lo hace todo bien. Considero que Carlos está en el siguiente nivel a los tres especiales, Verstappen, Fernando y Carlos. Es de los mejores pilotos que hay, solo tiene que conseguir una mejor posición de salida». Sornosa Correcaminos matiza: «Para mí, es más problema de coche que de piloto«. La conversación siguió y siguió con decenas de anécdotas que harían relamerse a cualquier aficionado. Eran pioneros, los primeros pilotos. A su manera y desde su atalaya, lo son todavía.

Trabajo de Javier Rubio para el Confidencial

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2 comentarios en «El giro del deporte del motor español con el talento de Fernando Alonso y Carlos Sainz»
  1. Bueno, lo de los hispanos con los ingleses da para una enciclopedia, pero se podría resumir que, con lo racistas que son, no les gusta que un hispano les haga sombra, para ellos es como un desprecio a su «raza superior».

    1. Nunca lo llevaron bien, y siguen en la misma linea, aunque no les va a quedar otra que tragar. Eso si, a un español le cuesta el doble llegar hasta ahí. No solo a los nuestros, digase Checo…En fin, aqui tenemos tela para cortar para rato. Saludos amigo y como siempre gracias.

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