May 212019
 

Uno de los accidentes más famosos de la historia de la Fórmula 1

Lauda, en 1976 en Monza tras volver de su accidente de Nurburgring.El 1 de agosto de 1976, el antiguo trazado de Nurburgring fue testigo de cómo Niki Lauda era devorado por las llamas dentro de su Ferrari.

Solo habían transcurrido dos vueltas de la carrera, pero el asfalto aún estaba mojado por toda la lluvia que había caído durante la mañana. Tras un cambio de rasante, Lauda perdió el control de su monoplaza, estrellándose contra el guardarraíl y saliendo disparado de nuevo hacia la pista cubierto totalmente por el fuego.

La lucha por el mundial de Fórmula 1 se convertía en una carrera contrarreloj para tratar de salir con vida de su Ferrari. Arturo Merzario, Guy Edwards, Brett Lunger y Harald Ertl, ayudaron al austriaco a escapar de su monoplaza en unos momentos de angustia total.

Accidente de Niki Lauda de 1976 en Nurburgring

Niki sufrió quemaduras de primer y tercer grado en rostro (se aprecian claramente las marcas en su cara), la cabeza y manos , también inhaló los gases del combustible, dañándole los pulmones. Todo parecía perdido para él, inclusoun sacerdote amigo de la familia le dio la extremaunción. Pero nunca hay que subestimar el corazón, ni el espíritu de un campeón.

Solo 40 días más tarde, Lauda estaba subido de nuevo en su Ferrari, compitiendo en el circuito de Monza, en el que acabaría cuarto y con los vendajes de su cabeza totalmente ensangrentados.

El tres veces campeón del mundo, en una entrevista al diario Frankfurter Allgemeine Zeitung quitó hierro al asunto: “Para mí el 1 de agosto es un día como otro cualquiera. No me pongo delante del espejo y digo: ‘¡Hurra, hurra, hurra, estoy vivo!”.

Lauda ofreciendo una rueda de prensa el día que abandonó el hospital

“Seis meses después volví a conducir al mismo nivel o incluso mejor todavía. Y eso sólo es posible si uno supera un problema al cien por ciento. El hecho de recuperarme rápido formaba parte de mi estrategia. No podía estar sentado en casa pensando en ello, por qué pasó y por qué a mí”, afirmó el austriaco.

James Hunt se llevó ese mundial en la última carrera

Durante su corto periodo fuera de los circuitos (solo dos Grandes Premios), Lauda vio recortada su ventaja en el mundial en favor de Hunt, conocido enemigo del austriaco.

Lauda se repuso a su terrible accidente y llegó a la última carrera en Japón con opciones de revalidar su título de campeón. Pero las condiciones climáticas eran adversas, demasiada agua en la pista y el accidente de Alemania muy reciente, motivos suficientes para abandonar la carrera.

Hunt necesitaba ser tercero para coronarse campeón, y así lo hizo. Ocupó la tercera plaza en Fuji para conseguir el ansiado título.

Niki Lauda no tardaría en recuperarse, al año siguiente (1977) y ya totalmente recuperado, consiguió alzarse con su segundo campeonato. Y no sería el último, también se proclamó campeón en 1984 en el Mundial más ajustado de la historia, en el que venció a Alain Prost, su compañero de equipo en McLaren, por tan solo medio punto.

Merzario, uno de los héroes que ayudó en su rescate

Arturo Merzario, fue uno de los pilotos que detuvo su coche en plena carrera al observar el accidente de Niki Lauda para tratar de ayudarle: “Llegué inmediatamente y vi el coche en llamas. Paré salí del coche y al fondo, a unos 200 metros, vi a un bombero del circuito que tenía un extintor. Corrí hacia él y llegué al lado del coche. El fuego rodeaba su cuerpo”, afirmó el italiano a MARCA hace 10 años.

Merzario, durante un GP en 1973

“En el primer intento no pudimos sacarle, pero en el segundo, encontramos un hueco para desabrocharle y lo conseguimos. Estaba casi muerto y había pasado más de un minuto. Pero se hizo eterno”, confesó Merzario.

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