Jun 022013
 

En Mónaco los favoritos no arriesgaron demasiado para no descolgarse de la lucha por el título

sa[1]Aquí teneis el informe estratégico realizado por James Allen con UBS y con la colaboración de varios ingenieros de las escuderías de Fórmula 1. Allen analiza en profundidad el Gran Premio de Mónaco y desgrana los secretos de las estrategias que vimos en Montecarlo donde los neumáticos marcaron el ritmo de la carrera.

El Gran Premio de Mónaco fue similar en muchos aspectos al del año pasado; una carrera donde se gestionó el ritmo, con consecuencias interesantes. En lo que respecta a los aspirantes al campeonato, se vio una estrategia más amplia. Si analizáis la forma en que pilotaron, se ve que pensaron más en el campeonato que en intentar ganar la carrera.

Nico Rosberg fue la figura dominante en los entrenamientos libres y la calificación, pero no estaba bien situado en la clasificación del campeonato y nadie intentó pelearle la victoria como habría sido de esperar, sobre todo con su estrategia de bajar el ritmo desde el principio, lo que significó que sus rivales nunca estuvieran muy lejos.

Al marcar ese ritmo lento, hubo muchos más adelantamientos de los esperados y muchos intentos, lo que provocó varios incidentes. Así, la carrera vino marcada por dos coches de seguridad y una bandera roja. La detención de la carrera en la vuelta 46 (de un total de 78) tras el accidente de Pastor Maldonado, dio a todos los equipos la oportunidad de montar un juego nuevo de neumáticos antes de la nueva salida y significó que nadie tuviera problemas con la duración de los compuestos.

Neumáticos blandos y superblandos de Pirelli

 

EXPECTATIVAS ANTES DE LA CARRERA

En sus previsiones estratégicas, los equipos confiaban en que era posible ir a una sola parada. Ir a dos parecía 15 segundos más rápido que ir a una, pero se consideraba arriesgado por la cantidad de tráfico y por la alta probabilidad de un coche de seguridad (80%), que podría arruinar la ventaja conseguida por rodar a un ritmo más alto. Se esperaba que Mercedes, dados sus problemas con los neumáticos en las carreras previas, controlaría el ritmo, pero al final fue más lento de lo que ninguno de los estrategas había imaginado.

Nico Hulkenberg a su paso por Tabac

 

RITMO CONTROLADO

La estrategia de los Mercedes era controlar el ritmo y marcar un tiempo por vuelta determinado. Los Red Bull hicieron algo parecido con Mark Webber el año anterior. Lo hicieron así para asegurarse que los neumáticos duraban al menos hasta la vuelta 30, que era la 'ventana' para una carrera a una parada. Aunque ir a dos pit stops era teóricamente más rápido, decidieron que intentarlo les haría vulnerables frente a los Red Bull o los Lotus, que irían a una, especialmente si había intervención del safety car.

El ritmo en el primer stint fue extremadamente lento -diez segundos por vuelta más lento que en la calificación-. Hasta qué punto se fue controlando el ritmo lo demuestran varias cosas: Sebastian Vettel marcó la vuelta rápida cerca del final de la carrera en un momento de entusiasmo, ¡unos dos segundos más rápido que la siguiente vuelta más rápida! Mientras tranto, el ritmo de Rosberg con las ruedas blandas nuevas, después del reinicio tras el primer safety car, fue cinco segundos más lento que lo que había marcado con superblandos inmediatamente antes de entrar en boxes.

Esto tuvo dos efectos: en primer lugar, impidió que ningún rival de Rosberg intentara adelantarle entrando antes que él a cambiar neumáticos, porque había muy pocos huecos sin tráfico para volver tras la parada. En segundo lugar, al agruparse todos los coches, los pilotos adelantaron, o intentaron adelantar, y chocaron. Como consecuencia, hubo dos coches de seguridad y una bandera roja.

Sebastian Vettel pasando a toda velocidad por el Túnel

 

EL COCHE DE SEGURIDAD CAMBIA LA SITUACIÓN PARA HAMILTON

Una consecuencia involuntaria de todo esto es que el primer coche de seguridad arruinó la carrera del compañero de Rosberg, Lewis Hamilton, y le costó al equipo el doblete esperado en el podio, aunque fuera por un error del piloto, no de los estrategas. El británico iba segundo en el primer stint, pero cuando salió el primer safety car por el accidente de Massa, desde Mercedes fueron lentos en reaccionar. Sus coches estaban a tres curvas del final de la vuelta cuando ocurrió. Pero los dos habían cruzado la línea de meta cuando salió a pista el coche de seguridad.

Así que tuvieron que dar la vuelta completa a la velocidad autorizada (sobre un 40% más lenta que lo normal) mientras los Red Bull habían entrado a boxes inmediatamente. Esto por sí solo no es un problema, porque todos tienen que ir a una velocidad determinada y en todo caso el coche de seguridad paró a los Red Bull. El problema es que Hamilton perdió ocho segundos adicionales en su vuelta de entrada a boxes. Si hubiera mantenido la misma velocidad que Rosberg, una vuelta de 1'54", hubiera llegado a boxes tres segundos por detrás del alemán, la misma distancia de la vuelta anterior. Los mecánicos estaban listos con un segundo juego de neumáticos para Hamilton bastante antes de que entrase en boxes y cuando volvió a pista había caído por detrás de los Red Bull.

Sebastian Vettel y Nico Rosberg en el podio de Mónaco

 

¿LOS ASPIRANTES AL TÍTULO INTENTARON GANAR?

En el Tour, cuando hay una escapada de ciclistas que no disputan el 'maillot' amarillo, los líderes de la general no suelen reaccionar. Algo así pasó en este GP de Mónaco. Con Rosberg noveno en la tabla con sólo 22 puntos, pareció que los candidatos al título estaban más centrados en conseguir puntos y en pasar a la siguiente carrera que en intentar arrebatarle la victoria. Con Vettel ahora en segunda posición, tras el error de Hamilton con el coche de seguridad, con 47 vueltas por delante y con probabilidad de que el Mercedes tuviera problemas con los neumáticos en las últimas vueltas, la sorpresa fue que no dio la impresión de hacer ningún intento por ganar.

Como los demás candidatos al título, el piloto de Red Bull estaba pensando en los puntos más que en la gloria. Manteniéndose segundo ampliaría su ventaja sobre Kimi Raikkonen y Fernando Alonso, y Rosberg estaría todavía 62 puntos por detrás de él.

El de Ferrari trambién demostró aversión al riesgo toda la tarde. Saliendo desde un desalentador sexto puesto en parrilla, cedió un puesto tratando de evitar un accidente con Sergio Pérez, luego Adrián Sutil y Jenson Button le pillaron desprevenido. El F138 pareció mejor con los blandos que con los superblandos, pero decidieron montar éstos para el stint final tras la bandera roja, lo que resultó sorprendente; ya que entonces fue cuando le alcanzaron Sutil y Button.

Raikkonen había hecho una parada temprana para cambiar neumáticos en la vuelta 26 con la esperanza de que sus rivales reaccionaran tratando de cubrirle, es decir, arriesgándose a quedarse sin neumáticos con un segundo stint de 50 vueltas. Nadie reaccionó y todos pudieron entrar sin consecuencias cuando salió el coche de seguridad. El piloto de Lotus se había establecido en el quinto puesto hasta que Pérez forzó la situación y el finlandés resistió, dañándose los dos coches. El finlandés terminó 10º.

Paul di Resta en Mónaco

 

LA SORPRESA DE FORCE INDIA

Tan sorprendente como el pobre rendimiento de los Ferrari fue el buen resultado de los Force India. Adrian Sutil acabó quinto (gracias al choque entre Pérez y Raikkonen), pero tuvo una tarde potente, pese a correr con el alerón delantero roto durante las primeras 45 vueltas. Se lo cambiaron durante el periodo de bandera roja y fue capaz de adelantar a Jenson Button y a Fernando Alonso. En Force India están ahora peleando con McLaren y los coches plateados eran mínimamente más rápidos en el Principado, pero Force India sale de allí con 12 puntos frente a los 8 de McLaren. Esto se debió también en parte al resultado de Di Resta. Tras un sábado desastroso, cuando él y el equipo eligieron mal los neumáticos en el momento crítico y sólo logró clasificarse 17º, intentó una estrategia diferente, entrando pronto, en la vuelta 9. El equipo sacó ventaja del hecho que se fuera gestionando el ritmo, para correr todo lo posible en aire limpio. A estas alturas, el equipo tocaba de oído, pero iban bien situados si había un safety car o una bandera roja. Como es sabido tuvimos los dos y Di Resta avanzó mucho, pasando del 17º al 8º en meta.

 

GRÁFICO

Hasta qué punto el ritmo estuvo controlado queda muy claro con este gráfico. En el primer stint Mercedes lo controla, en el segundo y tercer stints es Sebastian Vettel con su Red Bull.

Gráfico cortesía de Williams

 

El Informe de Estrategia UBS está escrito por James Allen con datos e información de varios de los principales equipos de F1, de Pirelli y del asesor técnico de James Allen, Mark Gillan.
Vía Cdthef1.com
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