Victoria de Verstappen tras un error grave de Russel en un sprint marcado por la lluvia. Los dos McLaren se tocan. Fernando (11º), sin ritmo ni potencia. Sainz fue 12º
La lluvia siempre ayuda en la Fórmula 1 para separar el grano de la paja, y el fuerte chaparrón que encharcó Marina Bay antes del sprint es el ejemplo gráfico de por qué Russell no será campeón del mundo en 2026, y puede que nunca. El inglés había arrebatado la primera posición a Verstappen ya bajo los semáforos, porque las salidas del Red Bull son dramáticas, y lideraba en un circuito que no permite adelantamientos ni siquiera en condiciones mixtas. Camino de un triunfo plácido, quiso tirar para abrir hueco y pasó lo que tenía que pasar: al cerrar la primera vuelta pisó la línea blanca y el piano exterior y patinó.
Perdió el control del Mercedes, cruzó la pista de muro a muro y rompió la suspensión trasera del Mercedes. “Lo siento”, dijo por la radio. Unos metros más atrás, Verstappen trazaba seguro por lo negro camino de su primera victoria en Singapur, en el sprint.
El diluvio en la parrilla retrasó el inicio de la carrera. Para cuando se dio la salida había dos sectores encharcados y uno completamente seco. Hamilton se puso tercero con un gran interior a Leclerc y los McLaren en la curva uno, y le valió el segundo puesto tras la pifiada de Russell. El safety car se eternizó hasta la vuelta siete por los diferentes incidentes (toque de Stroll y Pérez, abandonos de Hadjar y Colapinto, entre otros).
A partir de ahí, carrera a fondo sin posibilidad de adelantamientos y con varios enganchones (como el de Gasly y Hulkenberg), pero escasos intercambios de posición. El intermedio de Pirelli bastó para completar toda la distancia aunque media pista estuviera seca. No era día para engorilarse con un asfalto tan delicado, pero Norris hizo lo que no suele, pasarse de rosca, y se llevó por delante a su compañero de equipo. Era la última vuelta y luchaba por la cuarta posición cuando en la curva cinco apuró en exceso el interior y tocó a su compañero, que estaba ligeramente por delante y en una trazada normal. Ambos trompearon australiano se fue contra las protecciones y Lando recuperó la verticalidad en la octava plaza. Hasta eso benefició a Antonelli, que pasó de sexto a cuarto. Como si lo necesitara.
Cualquiera diría que en un sprint con nueve bajas, Alonso se acercaría a la lucha por los puntos, pero nada más lejos de la realidad. Fernando perdió tres posiciones en la primera vuelta y desde el principio acusó la falta de velocidad en la salida de las curvas. Se dijo y se repitió que Singapur era un mejor escenario para Honda, pero la pista está mostrando otra cosa. El Aston Martin se estancó detrás del grupo de Gasly, Hulkenberg y Ocon, pero Alonso vio cómo se marchaban hasta los 12 segundos de brecha, casi uno por vuelta.
“No tengo potencia en la salida de las curvas. Avisadme de si hay que retirar el coche por el motor… hay que cambiar este motor antes de la clasificación”, lamentó. Aunque, como en Bakú, no parece que nadie en el muro se llevara las manos a la cabeza. Terminó 11º. Sainz fue 12º a dos segundos del Aston, había salido desde el pit-lane. Ya ni se puede aspirar a carreras locas y condiciones mixtas para que los españoles progresen.
Clasificación del sprint en Singapur


