Esto sí sería Fórmula 1 en estado puro
El próximo motor de la Fórmula 1 ya está sobre la mesa. Entre bastidores se ha empezado a hablar del propulsor del Gran Circo desde 2031 en adelante y el favorito actual es un V8 turbo de 2,4 litros, con combustible sostenible, lo cual potencialmente, acabaría con la parte híbrida.
La Fórmula 1 ha cambiado de forma notable, ofreciendo más adelantamientos y espectáculo en pista. Sin embargo, la exigente gestión de la batería ha reducido la intensidad en momentos clave como la clasificación o los duelos al límite. Esta nueva normativa ha generado descontento entre los aficionados, que perciben una pérdida de esencia. También lo han hecho los pilotos, con Max Verstappen erigiéndose como una de las voces más críticas.
Si bien la Fórmula 1, junto a la FIA y los fabricantes de motores, pondrá sobre la mesa seis propuestas para mejorar la competición en pista, es evidente que la normativa actual seguirá dejando que desear.
Una vez que una nueva normativa de motores entra en vigor, es inevitable pensar en la siguiente y es algo que ya están haciendo entre bastidores. El próximo propulsor llegará en 2031, una vez terminado el ciclo de cinco años de estos nuevos V6 híbridos con más potencia eléctrica, concebidos para alinearse con la senda de electrificación que están siguiendo las marcas de coches.
Según avanza el reputado periodista alemán Michael Schmidt, de la publicación Auto Motor und Sport, el favorito actual para la próxima normativa de motores es un V8 turbo de 2,4 litros. Esto supondría un cambio radical en el rumbo de la categoría, que ha apostado y muy fuerte por la tecnología híbrida en la última década y media.
Acorde con la información de la citada cabecera, la parte híbrida podría desaparecer por completo con este nuevo V8, ya que con los combustibles sostenibles ya sería suficiente para cumplir con sus objetivos de eliminar la huella de carbono.
Asimismo, los motores atmosféricos también tendrían luz verde para regresar, pero aquí es donde aparece el descontento de los fabricantes, ya que en la Fórmula 1 sólo se montan turbos en la actualidad.
Es evidente que aún queda un largo camino hasta 2031, pero la Fórmula 1 no tardará mucho en tomar una decisión para empezar a buscar nuevos fabricantes para su nueva era. Ya lograron llamar la atención de Audi, Red Bull Powertrains Ford y convencieron a Honda para continuar con esta reglamentación, además de a Cadillac para preparar su propio departamento de motores.
Ahora, el camino favorito para la próxima normativa es el de los V8, a favor del cual ya se había posicionado la FIA para 2026 incluso. Si este plan se mantiene, podríamos estar ante el adiós de una tecnología híbrida que ha sido clave en la Fórmula 1 durante los últimos 15 años, pero aún es demasiado pronto para dar nada por sentado. Sólo hay clara una cosa, y es que entre bastidores ya se está hablando de esto.
Algo por otro lado, poco entendible, ya que desde hace tiempo vemos que este camino que estaban llevando no gusta a nadie. En el caso, y ojalá así sea, de que esto se lleve a cabo, llegan tarde y mal, porque desde hace mucho que esto que está pasando se veía venir y le tenían que haber puesto solución mucho antes. Las audiencias se pierden, los aficionados igual y veremos a ver de aquí a cinco años si todo esto se podrá recuperar.
Vía SoyMotor.com

