La F1 y la regla, no escrita, de los cinco años
Compartimos y os dejamos este artículo escrito por Raymond para SoyMotor donde podemos ver algo de luz sobre los famosos ciclos de la fórmula 1 donde no se mueve a penas nada durante ese periodo de tiempo en el deporte rey del motor.
En F1 se habla cada vez más de ‘planes a cinco años’. Son los que se precisan para ascender desde que se toca fondo hasta estar en posición de ser campeón. Un camino tan largo que lleva a ‘agotar la legislatura’, es decir, las reglas técnicas cuya vigencia actual es precisamente de cinco años.
Cinco años son los que necesitó Flavio Briatore para hacer de Fernando Alonso campeón, desde que ‘le dejó’ debutar con Minardi en F1. Cinco años son los que necesitó la gran troika de Ferrari –Schumacher, Todt, Brawn, Byrne– para que el alemán fuera campeón con el Cavallino.
Cinco años fueron los que necesitó Honda desde su retorno con McLaren para ser competitiva con Red Bull, ocho para que Max Verstappen fuera campeón. Cinco años son los que necesitó Adrian Newey desde que ‘aterrizó’ en Red Bull para tener un coche luchando por victorias y títulos, que llegaron un año después. Cinco son los años que Zak Brown ha necesitado en McLaren desde que pudo volver a disponer de motor Mercedes para conquistar el título de pilotos, cuatro en el caso de la corona de Constructores. Son todos ejemplos de este milenio.
Colin Chapman había fallecido dos años antes. Collins y Wright se encargaron del equipo, ficharon a Gérard Ducarouge, consiguieron motores Renault y se hicieron con Ayrton Senna. El equipo resurgió, pero volvió a caer. Wright y Collins acabaron comprándolo a finales de 1990 y pusieron en marcha un plan claro a cinco años.
Un primer año –1991– para salvar el equipo y darle estabilidad. Un segundo año en el que puntuar con cierta regularidad y ascender al ‘Top 6’. Un tercer año en el que debían llegar podios y quizás las primeras victorias. Un cuarto en el que pelear por las victorias y un quinto en el que deberían conquistar la corona.
Los primeros escalones se cumplieron, pero en 1993 la progresión ascendente se quebró y en 1994 fue un desastre que supuso la desaparición del equipo.
Es cierto, los planes son a cinco años. En ocasiones se tarda un poco más, en otras se acorta ligeramente el plazo. Y, obviamente, el plan no siempre da los resultados esperados. Siempre puede haber elementos desestabilizadores.
Por eso es especialmente importante comenzar 2026 con buen pie. La complejidad tecnológica actual y la presencia de los límites presupuestarios hacen todavía más complicado recuperar el terreno perdido. Quien empieza delante tiene muchas posibilidades de prolongar su dominio durante años.
Este mes sabático de abril es agua de mayo para todos los que están con retraso. Permite buscar soluciones con mayor eficacia y dedicación absoluta que si hubiera carreras de por medio. Por eso Ferrari quería test de verdad en Monza… aunque deberá contentarse con ‘filming days’. Es una oportunidad de atajar y acortar el periodo de cinco años. Quizás por eso los equipos más modestos no dudan en sacrificar un año para estar mejor en el siguiente.
Y si las reglas solo duran cinco años, a partir del tercero hay que estar muy atentos a la redacción de la próxima norma.

