“Queremos luchar por títulos en 2030”, dice un Binotto “optimista”
Habrá coches más rápidos en la parrilla de 2026, pero difícilmente serán más atractivos y destilarán más pureza automovilística que el Audi R26 presentado este martes en Berlín. El fabricante alemán hace su entrada oficial en la F1 después de absorber el equipo Sauber. El desafío es mayúsculo, con motor propio. El GP de Australia será el primero para un Audi en toda la historia del Mundial, aunque la marca tiene un rico pasado en las carreras: ya pusieron el sello de los cuatro aros en Le Mans (13 victorias), el DTM o el Dakar con Carlos Sainz (2024).

El R26, que comparte nomenclatura con cierto monoplaza azul y amarillo campeón, ya rodó en Barcelona en un filming day el pasado 9 de enero. Sin embargo, a Berlín, llevaron una maqueta de marca blanca con los colores definitivos, y mostraron unos renders ligeramente variados que tampoco dejan entrever detalles reales del coche. Sí se aprecia el fuerte reclamo comercial que supone la entrada de Audi en la F1, porque los patrocinadores no son de equipo pequeño: Qatar Airways, Adidas, Revolut o BP Castrol. La gama de colores plata, negro y rojo es un acierto.
El primer test es para el motor
James Key, director técnico, confirma a AS la separación de tareas entre los test de Barcelona (26-30 de enero) y Bahréin (11-20 de febrero). “Todos vamos a pista la semana que viene y hay mucho que aprender. Tenemos un punto de referencia con el filming day, pero es un momento de descubrimientos. Somos un nuevo fabricante de motores y en Barcelona nos centraremos en hacer muchas vueltas y trabajar la fiabilidad. La gente de Neuburg (fábrica de motores) necesitan datos de pista. Hasta el filming day, todo lo que tenían era virtual o de los bancos de potencia. Necesitan datos de pista así que trataremos de dar muchas vueltas y de aprender de los neumáticos. Ya en los test de Bahréin empezaremos a ver las prestaciones”.
La cabeza del proyecto es Mattia Binotto, director de operaciones (junto con Jonathan Wheatley, team principal). El ingeniero suizo de origen italiano no oculta que el primer objetivo de Hulkenberg y Bortoleto es acabar la carrera y empezar con buen pie el nuevo ciclo reglamentario: “La fiabilidad en esta parte del desarrollo es importante. Queremos no tener problemas significativos en el primer gran premio. Y también luchar por posiciones, no simplemente estar ahí. Sea cual sea la posición. Queremos que el resto de equipos nos vean como un competidor serio”.
Binotto: “Habrá presión pero soy optimista”
Binotto desliza a este medio que Audi necesitará paciencia para alcanzar en la F1 las cotas de éxito que ya tocó en otras disciplinas del motor: “Nos fijamos el objetivo de tratar de luchar por títulos en 2030 y gestionar las expectativas es importante también de manera interna. Saben que es difícil, parte de mi trabajo ha sido explicarle a Audi lo que es la F1 y el tiempo que lleva. Están convencidos, lo entienden y saben que habrá presión porque cuando llega la primera carrera tienes problemas, no eres el más rápido, puedes estar fuera en la Q1 o puedes tener problemas de fiabilidad desde el viernes. Son conscientes y hablamos a diario de la tarea que tenemos por delante. Aunque la fuerza de esta organización se medirá en los baches y en nuestra manera de sobrellevar la presión. Soy optimista”.
Mientras tanto, la maqueta del Audi R26 ya dibuja por dónde irán los tiros en la nueva F1: es sensiblemente más pequeño que las versiones anteriores y el suelo vuelve a ser un fondo plano y no una obra arquitectónica rasurada. “Los alerones delantero y trasero volverán a tener una gran influencia”, dice Key. Tanto él como Binotto destilan cierta preocupación al hablar de la posible ventaja de Mercedes en el ratio de compresión del motor de combustión. Puede que tengan razón, y puede solo sea un culebrón de invierno en el paddock para hablar en las presentaciones.
Vía As.com

