Ago 072012
 

Cuatro contra uno: Webber, Vettel, Hamilton, y Raikonen. Además sin ayuda de Massa y con el cuarto coche de la parrilla

Todos los deportes de motor necesitan de un aliado fundamental para conseguir buenos resultados. Y la F-1 no es una excepción. Dan igual las manos, el talento, el trabajo o la genialidad. Si no cuentas con un coche competitivo, tus opciones de vencer se convierten en nulas. Un piloto puede añadir un extra al potencial de su monoplaza, pero siempre hasta un límite. Y para razonar esto con datos no hay más que acudir a la historia de la competición.

La F-1 nació en 1950 y en 1958 se instauró la general por escudería. Pues en las 54 temporadas completas que llevamos con ese doble título, únicamente en diez el piloto que ganó el Mundial de pilotos lo hizo sin el coche que se impuso en el de equipos. Es decir, sólo el 18,5%. Y analizando esos diez casos, vemos que en ocho de ellos el campeón individual iba al volante de un monoplaza de la escudería que quedó subcampeona. De los otros dos, Nelson Piquet, en 1983, se llevó el título mientras su equipo, Brabham, era tercero tras Ferrari y Renault, y la mayor gesta de la historia en este sentido fue la que consiguió el finlandés Keke Rosberg, padre de Nico, ya que en 1982 se hizo con el título de pilotos al volante de un Williams que únicamente fue cuarto por escuderías tras Ferrari, McLaren y Renault.

Treinta años después, esa hazaña, que no fue tal en el caso de Keke, es la que pretende emular Fernando Alonso esta temporada. El ovetense marcha líder con un Ferrari que ocupa la cuarta plaza en la general de constructores. Sin embargo, las comparaciones entre el título que ganó Rosberg y la excelente temporada que tiene a Alonso líder con cuarenta puntos sobre Webber y 42 más que Vettel no serían justas para el español. El asturiano ha puntuado en los once grandes premios disputados y lleva tres victorias, seis podios y dos poles. Además de sumar 139 puntos más que su compañero Massa. Por su parte, el finlandés de Williams sólo logró una victoria en toda la temporada y su Mundial se debió a una suma de trágicas coincidencias que le otorgaron un galardón que no se mereció en la pista.

En 1982, la muerte en Zolder de Gilles Villeneuve marcó el campeonato, pero su compañero en Ferrari que no amigo, el francés Didier Pironi, iba directo a por el título cuando llegaron a la 12ª prueba, el GP de Alemania. El galo aventaja en 16 puntos a Rosberg (cuando la victoria otorgaba nueve) y nada parecía poder detenerle. Pero, en el warm up Pironi rodaba bajo la lluvia probando un nuevo compuesto de agua cuando se encontró en la pista con el norteamericano Daly, compañero en Williams de Keke, y al adelantarle no se percató de que también estaba el Renault de Prost, con el que impactó.

Pironi salió despedido en un accidente casi calcado al sufrido por Villeneuve en Bélgica aunque con mejor desenlace. Salvó la vida y las piernas, que corrieron serio riesgo de ser amputadas por las graves heridas, pero el título y la carrera deportiva del francés en la F-1 llegaron a su fin. Rosberg fue campeón con el cuarto coche, pero no lo hubiera sido de disputar Pironi las últimas cuatro pruebas.

Fernando está solo en su batalla, una batalla en la que los demás rivales sí cuentan con sus compañeros como poderosos aliados para alzarse con el Mundial. La diferencia existente entre Alonso y Massa es la mayor que hay entre dos pilotos de la misma escudería en el presente campeonato, habiendo entre ambos un total de 139 puntos de diferencia.

Tampoco puede el asturiano contar con su compañero para arañar puntos a los rivales directos o para entorpecerles el camino entre las posiciones altas de cada carrera, pues rara ha sido la prueba en la que el brasileño ha rodado en alguna ocasión entre los diez primeros. Y rara ha sido en la que ha logrado puntuar. Aun habiendo terminado en diez de las once carreras, tan solo ha puntuado en cuatro, con dos novenos puestos, un sexto y un cuarto.

Si la evolución de aquí a final de temporada es similar, al final del Mundial se puede dar una situación bastante curiosa e inédita. Y es que Fernando puede ser campeón del mundo mientras Ferrari ocupa el cuarto puesto de la clasificación de constructores, algo que ahora mismo sucede estando Red Bull (246 puntos), McLaren (193 puntos) y Lotus (192 puntos) por delante de la 'Scuderia'. De los 189 puntos de Ferrari, 164 pertenecen al mismo piloto.

Red Bull lucha en equilibro
Porque los demás equipos sí tienen una compenetración perfecta, o casi perfecta, entre sus dos pilotos. Sobre todo Red Bull, ya que a Webber y a Vettel les separan únicamente dos puntos en el Mundial de pilotos y la alternancia entre uno y otro en cuanto a quién está más arriba en cada carrera o clasificación es constante. De hecho, aunque Sebastian es el primer piloto de la escudería austriaca, es Webber quien más se ha subido a lo más alto del cajón en este curso, estando la batalla dos a uno a favor del australiano.

Algo parecido sucede en McLaren. A pesar de la irregularidad de Button, el dúo británico formado por Hamilton y Jenson ha logrado entre ambos sumar 193 puntos, repartiéndose entre 117 para el primero y 76 para el segundo. Aún con los 41 puntos que separan a ambos, Button consiguió ganar el GP de Australia y se ha subido al podio en otras dos ocasiones. Además, poco a poco va recuperando la forma que le hizo campeón en Brawn.

Lotus, tercera sin ganar una carrera
Bastante más raro es el caso de Lotus. Ninguno de sus dos pilotos ha ganado una carrera pero la seña de identidad de esta escudería es la regularidad. No ha habido ningún Gran Premio sin un Lotus en los puntos y en cuatro de ellos han entrado uno al lado del otro, llevando en total dos dobletes en el podio. De no ser por la cantidad de carreras que han visto retirarse a Grosjean, Lotus estaría luchando con Red Bull por el título de constructores, claro que el galo es un gran clasificador, al contrario que Massa.

Alonso tiene mucho a su favor y mucho en contra para ganar el Mundial. A su favor tiene que es el piloto más completo de la parrilla y se ha adaptado a la perfección a un Ferrari lejos de ese total dominio que sí tenía cuando Michael Schumacher se sentaba en él. En contra tiene que más que luchar contra pilotos, está luchando sin ayuda contra Red Bull, McLaren y Lotus. Una batalla en la que está en inferioridad.

Vía As.com, Antena3f1.com

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  2 Responses to “Fernando Alonso solo en la lucha por el Mundial de Fórmula 1”

  1. Massa FUE un gran calificador. Muchas veces quedó por delante de Kimi y de Schumacher. No sé qué le ha pasado, me cuesta atribuirlo al accidente.

    Me imagino que, a partir de aquí, el Ferrari mejorará algo, pero ALO irá dejándose puntitos en muchas carreras y, en noviembre, viviremos un final muy apretado.

    Un abrazo,

    JI

    • Esperemos que Fryt espavile, como bien le ha dicho Alonso. Ya saben que a nada que el coche vaya bien no hace falta mucho para que puedan ganar, ya que como está este año Fernando, sobra. Eso sí como bien dices amigo que no vaya a peor el coche, u otros lo mejoren muy por encima, porque entonces sufriremos y mucho. Aunque me da que este va a sacar barro hasta del desierto y al final del sufrimiento tendremos todos la recompensa. Un saludo amigo, alegria como siempre de verte por aquí.

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