Jun 102018
 

Vettel gana la carrera en Montreal de principio a fin, el asturiano remontaba, pero sufrió una avería en su McLaren. Sainz, octavo

“Sorry mate”. Pidieron perdón, otra vez. Avería. Abandono. Y uno de los grandes referentes de este deporte vestido de mendigo de nuevo. Antes de empezar era un rey sabio en la parrilla pese a todo. Uno, dos, cuatro, hasta ocho fotógrafos, clic, clic, clic, alrededor de Fernando Alonso en la parrilla. Justo en ese momento pasaba por allí Sebastian Vettel con el Ferrari camino a la primera posición de la parrilla de salida. El alemán miró de reojo y se adivina en su gesto un ceño fruncido, como ese hermano pequeño que a pesar de sus buenas notas siempre estará por debajo del primogénito de la familia, el primero que les hizo felices.

En la fotografía conmemorativa de los 300 grandes premios del español Lewis Hamilton, pantalón de chandal rapero, estaba al lado del astur, mientras Vettel se ponía junto a Kimi, detrás de Bottas, escondido, lejos del que fuera su rival. Alonso y Vettel lucharon dos años por el título en dos de las temporadas más apasionantes de los últimos años, dos pilotos excepcionales en 2010 y 2012 luchando hasta el final con el alemán dotado de un coche evidentemente mejor. Pero de aquellos años al germano se le quedó la amargura del campeón que no entiende por qué se valora más al que ha sido derrotado. Será que este es un deporte extraño.

Pero Vettel, al contrario que Alonso siempre ha sabido o ha podido o ha querido estar en el momento justo en el lugar adecuado. Incluso ahora. Incluso con Ferrari, esa escudería que fue incapaz de dar un coche ganador a Alonso y que ahora lo consigue con Vettel. En Canadá volvimos a ver cómo la elección es vital en F1, victoria incontestable de Sebastian, abandono de Fernando. Sorry mate, le dijeron al bicampeón en la vuelta 43 cuando después de pasar del decimocuarto al décimo real y recortar a Ocon con el Force India casi cinco segundos, después de ser el más rápido de la zona media acercándose incluso a los tiempos de cabeza… de repente el coche se deshizo, problema en los escapes y abandono. Segundo del año, segundo consecutivo. Fernando volando a Le Mans, al sueño de unas 24 horas de leyenda que deben hacerle feliz.

Y mientras Vettel camino a la victoria, primero de principio a fin en una carrera magistral del tetracampeón, salió bien, mantuvo un buen ritmo con los ultrablandos y después con los superblandos y rodando vuelta rápida a vuelta rápida mantuvo a sus rivales a distancia y logró su tercer triunfo del año, ya tiene más que cualquier otro, y con el quinto de Hamilton es nuevo líder del Mundial por un punto.

Tras Seb, Bottas con el Mercedes y Verstappen con el Red Bull, tres escuderías en el podio, buenas noticias, una carrera aburrida sin apenas adelantamientos, malas noticias. Este es un deporte de contrastes. Y con Alonso ya de camino a su Le Mans, Carlos Sainz dejo alto el pabellón español, nuevos puntos para el madrileño, octavo. Pudo pasar a su compañero Hulkenberg, pero… estos es F1. Sorry mate.

Vía As.com

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