Oct 012012
 

Montezemolo admite que no está bien calibrado y trabajarán la aerodinámica en una sede externa

"Nosotros no hacemos aviones, hacemos coches". Estas declaraciones de Luca Cordero di Montezemolo hace unos meses encerraban dos verdades. Una, que la aerodinámica ha alcanzado unas cotas tecnológicas insoportables en la F1, en la que el flujo de aire es como la sangre que impulsa este deporte. Sin ella, un coche languidece en la pista, sin opciones de competir, más allá del chasis o la animación de un buen motor.

La segunda certeza atiende a la fragilidad de Ferrari en los últimos años precisamente en este apartado aeronáutico, que pena en exceso en un departamento que ha cambiado durante el año de estructura, incluso incorporando nuevas mentes -bajo la atenta supervisión de Pat Fry, el mentalista en esta nueva etapa de Ferrari-, que pulan las aristas que aún impiden a la Scuderia estar a la cabeza por lo que respecta a la aerodinámica. Y de ahí, que Montezemolo incluso haya ido más allá, anunciando un remozo absoluto del túnel de viento de Maranello, una máquina que ya fue revisada hace varios años por las deficiencias en el arrojo de datos fiables.

Esta vez, el presidente anunció nuevos vientos para la marca en el Salón de París. Aparte de hablar sobre las excelencias de Fernando Alonso, del que dijo que es "el piloto más fuerte que jamás ha tenido Ferrari", o del futuro de Felipe Massa, ahondó en el problema con el túnel de viento, que parece no estar lo suficientemente bien calibrado para cotejar con fidelidad las pruebas que se realizan en él con las que luego se verifican en pista.

Montezemolo aseguró que este simulador de fluidos se cerrará "por un tiempo" para renovarlo. Mientras, la Scuderia buscará "otro lugar para los test, para verificar y probar". En Italia se afirma que el nuevo emplazamiento en el que Ferrari podría continuar trabajando podría ser el viejo centro que Toyota posee en Colonia, Alemania. Y, en este tiempo, se trabajará en Maranello para lavar la cara al túnel de viento nuevamente. Probablemente las obras comiencen en noviembre y no finalicen hasta enero de 2015.

Será la guinda a un esfuerzo de profunda remodelación del departamento aerodinámico, para el que se han fichado este año a técnicos como el británico Ben Agathangelou, un ingeniero aeronáutico y astronómico procedente de Dallara y con experiencia en equipos de F1 como McLaren, Benetton, Jaguar y Red Bull y Honda, o Loic Bigois, procedente de Mercedes, ambos al servicio del griego Nicholas Tombazis, diseñador jefe.

En Maranello quieren de una vez por todas superar estas carencias y que cuando una pieza salga del laboratorio y ofrezca unas prestaciones en el túnel luego no sea estéril en pista. Sobre todo porque aunque en 2014 cambien las normas y los nuevos motores sean V6, el aire seguirá empujando a unos coches hasta la cima y a otros hacia el abismo.

Vía Marca.com
 

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