Jul 072018
 

Entrenamientos previos a la batalla por la pole

En las pequeñas colinas que salpican el circuito de Silverstone los aficionados jóvenes se quitan las camisetas enseñando tatuajes, padres y madres muestran los carritos con bebés y los abuelos parecen salidos de un concierto de los Rolling Stones. Harry lleva viendo carreras desde que vibraba cuando Nigel Mansell metía el coche a Ayrton Senna y Alain Prost. “Eso era Fórmula 1, ahora solo hay dos pilotos de verdad, Hamilton y Alonso, pero no hay huevos para volver a ponerlos en el mismo coche, esto es una F1 de miedosos”, dice mientras estira el brazo derecho para quitarse el puro de la boca.

Mientras habla, con cierta dificultad, pasa Lance Stroll con el Williams. Harry, de 67 años, hace un gesto de disgusto, entre nostalgia y pena. “Mira Williams… y además ya no suena”, cierra. A pesar de todo sigue aquí, como los miles de aficionados que abarrotaban las carreteras de los alrededores al amanecer. Los pilotos de los que habla el veterano aficionado quedaron primero y decimotercero. Hamilton voló con el Mercedes por delante de Raikkonen, Bottas y Vettel.

La diferencia con el finlandés de Ferrari de apenas una décima. La igualdad entre los dos mejores coches del momento es tremenda en un circuito en el que Red Bull parece estar un escalón por debajo. De hecho es un milagro que el monoplaza energético haya ganado tres carreras igual que Mercedes y Ferrari esta temporada.

En cuanto a Alonso, terminó decimotercero, entre los mejores del grupo medio pero con el neumático medio, en vez de montar los más blandos. Veremos en la clasificatoria si puede ir hacia delante. Y en cuanto a Sainz, decimoquinto, justo por detrás de Hulkenberg. La Q3 espera…

Vía As.com

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